Nazarena Capricho Romero mereció el título ante Erika Cruz, pero mantuvo la invulnerabilidad del boxeo argentino en el exterior

La catamarqueña Nazarena “Capricho” Romero (54.900 kg), corroboró el período ascendente del boxeo femenino argentino a nivel internacional, con una actuación sobresaliente ante la mexicano Erika Cruz (55 kg), una de las campeonas más cotizadas del momento, en un combate por la corona Supergallo (AMB) sostenido anoche en Aguas Calientes ( México). El injusto fallo de empate que privó – por segunda vez- la coronación de la deportista norteña, fue sentenciado de este modo por los jueces: 97–93, para una y otra boxeadora respectivamente; mientras que la restante indicó paridad en 95. LA NACION señaló 97-93 para Romero, de 29 años, nacida en Recreo (Catamarca) e invicta con 13 triunfos (7 K.O) y dos empates.

“Capricho”, madre dos hijas, de una infancia durísima, con maltrato y abandono hogareño, forcejeó con una adolescencia llena de adversidades: drogas, violencia y alcohol que postergaron su juventud. Sin embargo, halló al boxeo como regenerador social y logró rehabilitarse. Estas desventuras, confesadas por sí misma y difundidas por doquier hace un par de años la llevaron a rencontrarse sin tapujos con su público y el ámbito deportivo, convirtiéndose en un producto – exclusivamente- cordobés. Allí vive y se entrena. Su manager es Charly Tello –hijo del gran entrenador Carlos Tello- y sus preparadores son Darío Martínez y Agustín Vergara –ex campeón argentino y padre de su segundo hija-. Realizó un trabajo impecable sobre el cuadrilátero. Con gran concentración y convicción, cruzando la derecha en distancia sobre una peleadora zurda, torpe y fuerte como Cruz, que abusó de los cabezazos ante la pasividad de la referí Alicia Collins, de Estados Unidos.

Cruz, enfrentó recientemente a tres de las más populares campeonas: Jelena Mrdjenovich, Amanda Serrano y Mayerlin Rivas. Y ello habla de su nivel.

Erika Cruz ataca contra Nazarena «Capricho» Romero

“Tello-Box” –representante de Romero- analiza solicitar una revancha directa y mantenerla como retadora obligatoria en el ranking AMB, por la suma de fallos perjudiciales que debió asumir. Aquél empate ante la venezolana Mayerlín Rivas –campeona por entonces- en el Casino Buenos Aires 2023, digitado desde la mesa de autoridades de la AMB y este veredicto localista que la vuelve a postergar en el “Parque de la Feria” mexicano.

Mas allá de las frustraciones, estos dos empates convirtieron a Romero una boxeadora de cuidado y reputación. Ahora de primera categoría.

El boxeo femenino argentino se mostró –otra vez- sin falencias en el exterior. En menos de tres semanas ganaron Clara Lescurat en Australia, Celeste Alaníz en Estados Unidos y “Capricho” se consagró en México. Esa era su misión. Cerrar una etapa de invulnerabilidad en las plazas más fuertes del pugilismo. Y quizás, sea un gran aporte para elevarlo a un periodo histórico. Esta vez, el “salomónico empate” tuvo sabor a victoria consagratoria. Aunque regrese al país sin la corona en su cabeza.

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