La intervención fue acompañada por un mensaje público del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien expresó una fuerte postura contra el régimen de Nicolás Maduro y a favor de la defensa de los derechos humanos.
El Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires amaneció este viernes iluminado con los colores de la bandera de Venezuela, en una señal política y simbólica de respaldo al pueblo venezolano. La intervención fue acompañada por un mensaje público del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien expresó una fuerte postura contra el régimen de Nicolás Maduro y a favor de la defensa de los derechos humanos.
A través de un extenso mensaje difundido en redes sociales, Macri sostuvo que “la Ciudad de Buenos Aires siempre ha estado, está y estará del lado de la libertad” y remarcó que el 3 de enero de 2026 “quedará marcado como un día histórico” no solo desde lo político, sino también desde lo humano, al representar “la posibilidad de vivir sin miedo”.
En ese marco, el jefe de Gobierno denunció que durante años “la dictadura de Nicolás Maduro le arrebató a Venezuela lo más básico y esencial para el ser humano: su libertad”, aludiendo a la imposibilidad de elegir, expresarse, trabajar y proyectar una vida sin el control del Estado. También recordó que Buenos Aires fue destino de miles de venezolanos que debieron emigrar “huyendo del hambre y la persecución política”.
Macri afirmó además que frente a regímenes que persiguen a quienes piensan distinto, anulan derechos y utilizan el terror como método de sometimiento, “no hay neutralidad posible”, y advirtió que la indiferencia, en esos casos, “es complicidad”. “En momentos como este, solo hay un lado correcto de la historia”, subrayó.
La iluminación del Obelisco se sumó así a una serie de gestos institucionales de la Ciudad en respaldo a la causa venezolana, reafirmando —según el mensaje oficial— el compromiso de Buenos Aires con “la libertad, la justicia y la dignidad humana”, valores que, señaló Macri, marcan “su historia, su presente y su futuro”.
Fuente: SFA/NA
