En una entrevista con Nicolás Occhiato y Diego Leuco para el canal de stream Luzu TV, la Pulga recordó el tratamiento que tuvo que realizar para suplir el déficit de la hormona de crecimiento cuando estaba en las inferiores de la Lepra y reveló el enojo de su mamá Celia.
El 30 de marzo de 1994, con tan solo siete años, Lio firmó su primera planilla en la Asociación Rosarina.
“Yo empecé el tratamiento cuando tenía 11 años y ya estaba en Newell’s. Durante unos análisis me descubrieron eso y fui al médico del club, el mismo que lo trató a Damián Manso. Era un proceso costoso, la empresa de mi viejo cubría una parte, pero no llegaba y el club dijo que se iba a hacer cargo. Nosotros vivíamos en la zona sur de la ciudad, le hacían ir a buscar la plata a mi vieja y no se la daban”, explicó.
Y luego aclaró: “Al final no era Newell’s, el club no tiene nada que ver. Era cosa de la persona que estaba justo en ese momento. No voy a decir el nombre, pero lo recuerdo. No tiene nada que ver el club con la persona que estaba puesta en ese momento”.
“Por ahí había gente de Newell’s que se enojaba con mi vieja, pero la calentura de ella era más que nada por eso. Después pasó todo lo que pasó», admitió.
