El mercado laboral formal registró un marcado retroceso en la cantidad de empresas activas y en el nivel de empleo durante un período de 25 meses, según un análisis del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) basado en datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. El estudio, que abarca desde noviembre de 2023 hasta diciembre de 2025, contabiliza la baja de 22.608 empleadores, un promedio de 30 por día. En paralelo, se eliminaron 297.716 puestos de trabajo registrados, lo que equivale a casi 400 empleos menos por jornada.
Los sectores más afectados
La contracción en el entramado productivo no fue uniforme. El sector de Transporte y Almacenamiento encabezó la pérdida de empleadores, con una disminución de 5.509 firmas. Le siguieron Comercio (5.019), Servicios Inmobiliarios (3.243) e Industria Manufacturera (2.582). En términos porcentuales, Transporte y Almacenamiento fue el más golpeado, con una caída del 14% en su cantidad total de empleadores.
Impacto en el empleo registrado
La destrucción de puestos de trabajo formal mostró su mayor impacto en la Administración Pública, la Construcción y la Industria. En total, la cantidad de trabajadores registrados en unidades productivas se redujo un 3,02%, pasando de 9.857.173 a 9.559.457 personas. Este retroceso refleja una combinación de factores económicos que han impactado en la dinámica laboral.
Contraste en las declaraciones oficiales
Las cifras del informe contrastan con declaraciones recientes del ministro de Economía, Federico Sturzenegger, quien había relativizado la magnitud de la caída en la cantidad de empleadores. Los datos oficiales analizados por el CEPA muestran un retroceso sostenido y extendido en la capacidad productiva y la generación de trabajo formal durante el período estudiado.
El tamaño de las empresas marca la diferencia
El análisis por tamaño de firma revela tendencias distintas. La gran mayoría de las bajas de empleadores (99,68%) correspondió a empresas de hasta 500 trabajadores. Sin embargo, la mayor expulsión neta de empleados se concentró en las firmas de gran porte: el 69,21% de los puestos perdidos (206.060) correspondió a empresas con más de 500 trabajadores. Esto indica que, si bien cierran más pequeñas empresas, las grandes son las que realizan los mayores ajustes de plantilla.
El informe del CEPA subraya que, más allá de la cantidad, este proceso implica un deterioro en la calidad del empleo, afectando salarios, beneficios y la estabilidad laboral de amplios sectores de la población. La situación plantea un desafío significativo para la recuperación del mercado de trabajo formal en el país.
