Una ola de calor con elevada sensación térmica afecta a la provincia. Especialistas explican las diferencias entre el agotamiento por calor y el golpe de calor, e indican las medidas de prevención y los grupos de mayor riesgo.
Para este martes se pronostican temperaturas de hasta 34 grados, con sensaciones térmicas que superarían los 38 grados en la provincia de Santa Fe. Se espera que el calor persista hasta el jueves o viernes, en un comienzo de otoño con condiciones atípicas.
Ante este fenómeno climático, es importante conocer el impacto que puede tener en el organismo, quiénes son más propensos a sufrir complicaciones y cuáles son las señales de alarma para evitar problemas de salud como el golpe de calor o el agotamiento por calor, un cuadro más leve pero que requiere atención.
El Ministerio de Salud de la Nación advierte sobre el agotamiento por calor, considerado un estadio previo al golpe de calor. Reconocer sus síntomas es clave para prevenir situaciones más graves.
El doctor Roberto Parodi, especialista en Clínica Médica y jefe del Servicio de Clínica Médica del Hospital Centenario de Rosario, explicó las características de estos cuadros. Señaló que el golpe de calor es la situación más extrema, pudiendo requerir internación e incluso terapia intensiva, y se presenta con hipertermia, pérdida de conciencia, desmayo o hipotensión.
«Muchas personas dicen: me dio un golpe de calor, pero en general lo que tienen es el agotamiento por calor», aclaró Parodi. Este cuadro, bastante frecuente, se manifiesta con cefalea, irritabilidad, cansancio, dolores musculares, a veces dolor abdominal, náuseas, piel seca y caliente, y deshidratación.
El cuerpo posee un sistema termorregulador, pero cuando no logra mantener la temperatura estable, puede suceder este agotamiento. Existen grupos más vulnerables: los menores de 4 años, especialmente los bebés, y los adultos mayores, en particular aquellos que superan los 75 años. En estos casos, los cuidados deben intensificarse.
Para los adultos mayores, muchas veces con pluripatología y polifarmacia (varias enfermedades y consumo de múltiples medicamentos), las medidas de prevención —como una hidratación adecuada, alimentación ligera y permanencia en lugares frescos— deben ser más estrictas durante los días de calor intenso.
Es fundamental estar atentos a los síntomas en todas las edades. Si una persona en la calle se siente mal, debe buscar refugio en un lugar fresco de inmediato y solicitar ayuda, llamando al 107. Si se encuentra sola en su domicilio, debe comunicarse con un servicio de emergencia o pedir ayuda a un vecino. No se deben minimizar los síntomas en convivientes o compañeros de trabajo y se debe buscar asistencia médica.
