El Ministerio de Ambiente y Cambio Climático detectó irregularidades en establecimientos de Arroyo Seco y Coronda, en el marco de operativos que buscan preservar el recurso ictícola en un contexto de bajante histórica del río Paraná.
Personal del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe realizó operativos de control que derivaron en la detección de irregularidades en dos frigoríficos pesqueros. Las inspecciones, enmarcadas en el plan de fiscalización para Semana Santa, se llevaron a cabo en las localidades de Arroyo Seco y Coronda.
En Arroyo Seco se constató que un establecimiento tenía en su poder más de 3.000 kilogramos de boga por debajo de la talla mínima reglamentaria y carecía de la documentación que acredite su legítima tenencia. En Coronda, además de encontrar sábalos fuera de la medida permitida, se verificó la falta de las guías de tránsito habilitantes para el transporte de los productos.
Estas faltas están contempladas en la reglamentación de la Ley de Pesca N° 12.212. Desde la cartera ambiental recordaron que el río Paraná atraviesa una situación crítica, con bajantes históricas que han afectado los ciclos reproductivos de las especies, reduciendo la disponibilidad de ejemplares adultos y poniendo en riesgo la renovación natural del recurso.
En este contexto, y ante el inicio de Semana Santa –período de alta actividad en ríos y comercios–, el Ministerio anunció que intensificará sus operativos de fiscalización. Los controles se extenderán a frigoríficos habilitados, comercios minoristas, rutas provinciales y cursos de agua de toda la provincia.
Se recordó además que permanece vigente la veda de pesca comercial del dorado, establecida por la Ley N° 11.174. El objetivo de estas acciones, según señalaron las autoridades, es aportar a la sostenibilidad de una actividad que forma parte de la identidad de las comunidades ribereñas santafesinas.
