Los comercios especializados en pescado registraron un repunte en las ventas durante la festividad católica, con largas filas de clientes y un aumento significativo en la comercialización por kilo respecto al año anterior.
La Semana Santa generó un importante movimiento en las pescaderías de Rosario, donde los comerciantes reportaron un aumento en las ventas que superó el 30% en volumen por kilo en comparación con el mismo período de 2025. Se observaron largas filas en los locales, especialmente en los días previos al Viernes Santo.
«El miércoles parecía que era el último día para comprar», comentó Catalina, titular de Las Caracolas, aunque las ventas se extendieron durante toda la semana. Gustavo, de la pescadería SuperPez, señaló que la semana «fue bastante buena», a pesar de un verano complicado.
Los productos más demandados fueron el filet de merluza, la boga de río y los mariscos, seguidos por el salmón rosado y la trucha. Algunos comercios también ofrecieron platos preparados, como paella, llegando a vender hasta dos toneladas.
Los comerciantes atribuyeron el incremento a la tradición católica de no consumir carne roja durante la Semana Santa, sumado al cierre de la tarjeta de crédito y el cobro de haberes. Algunos locales absorbieron aumentos de costos para no trasladarlos a los precios finales, mientras que otros utilizaron ofertas y facilidades de pago como estrategias comerciales.
La tradición de evitar la carne roja en estas fechas se relaciona con el duelo y la reflexión por la muerte de Jesucristo, una práctica observada por muchos fieles en la región.
