Una grabación anónima muestra a Mariano Páez realizando gestos y haciendo declaraciones controvertidas. Su hija, la abogada recién regresada de Brasil, se desliga públicamente de sus actos.
En el marco del caso judicial que involucra a la abogada santiagueña Agostina Páez, acusada de injuria racial en Brasil, ha cobrado relevancia nacional una grabación anónima de su padre, Mariano Páez. El video, filmado en un bar de Santiago del Estero, lo muestra realizando gestos considerados racistas y haciendo declaraciones sobre el Estado.
En la filmación, Mariano Páez es visto haciendo mímica para imitar a un mono. En una conversación con una mujer que le pregunta si el Estado pagó la fianza para el regreso de su hija, responde: «Me da asco (el Estado), yo odio la política», y se autodefine como «empresario, millonario y usurero. Y narco privado».
Tras la difusión del material, Agostina Páez, quien regresó al país hace 48 horas tras más de dos meses retenida en Río de Janeiro, se desligó de las actitudes de su padre a través de un posteo en Instagram. «No tengo absolutamente nada que ver con lo que está circulando… Lo que se ve es lamentable y lo repudio completamente», afirmó. Agregó que reconoció sus errores, pidió disculpas y afrontó las consecuencias de sus propios actos.
Por su parte, Mariano Páez declaró que el video «está trucado» y denunció que le habían solicitado 5 millones de pesos para evitar su difusión, sugiriendo que pudo ser manipulado con inteligencia artificial. Reconoció, no obstante, haber estado en el lugar.
El regreso de Agostina Páez a Argentina se concretó luego de que la Justicia brasileña autorizara su salida tras el pago de una fianza de 18.500 dólares. La fiscalía redujo la acusación inicial de tres hechos de injuria racial a uno, aunque en perjuicio de tres personas. Como parte de la resolución, la abogada deberá cumplir tareas comunitarias en el país y abonar una reparación económica a las víctimas, cuyo monto ronda los 150 mil dólares.
