La subcampeona de la primera edición del reality ingresó a la casa de «Gran Hermano: Generación Dorada», en un retorno marcado por su pasado judicial contra la producción y declaraciones polémicas.
Tamara Paganini, participante histórica de la primera edición de «Gran Hermano» en 2001, regresó al reality show tras 25 años de su aparición original. Su ingreso a la casa de «Gran Hermano: Generación Dorada» se produce después de haber ganado un juicio millonario contra la productora de aquel entonces, un proceso que duró aproximadamente 13 años.
Al ingresar, Paganini hizo declaraciones contundentes: «La casa es mía y todo lo demás son okupas. Hay que sacar a los okupas». La acompañaba «Sasha», la misma oveja de peluche que tuvo en su primera participación. «Tengo muchas cosas de la casa de ‘Gran Hermano’ 1. Y en algún punto, siento que por algo yo guardé todo eso», afirmó.
El conductor Santiago Del Moro calificó su retorno como «una gran revancha, no sólo en el juego, sino en la vida».
El regreso de Paganini genera expectativa no solo por ser una figura del reality original, sino por su postura crítica hacia el programa. En el pasado, la participante aseguró que «Gran Hermano me destruyó la vida», argumentando que su reclamo judicial se centraba en la edición maliciosa de su imagen y las consecuencias de la fama. Aclaró que su objetivo principal no era económico: «No quería plata, quería que me pidan perdón públicamente».
Por su parte, Gastón Trezeguet, excompañero de casa y ahora productor y panelista del programa, criticó su regreso a través de redes sociales. «¿Quiero creer que va a devolver toda la plata que le sacó a las empresas porque supuestamente le había hecho mal Gran Hermano? Digo, sería lo más justo, ¿no?».
