Una iniciativa presentada por la concejala Samanta Arias propone permitir descuentos ilimitados y la libre elección de plataformas digitales para optimizar el servicio y reducir la circulación de unidades vacías.
Un proyecto de ordenanza ingresado al Concejo Municipal de Rosario busca modernizar el sistema de taxis, permitiendo a los conductores ofrecer descuentos ilimitados a través de aplicaciones habilitadas y elegir libremente con qué plataforma trabajar. La iniciativa, presentada por la concejala Samanta Arias (La Libertad Avanza), tiene como objetivo principal reducir la cantidad de unidades que circulan vacías por la ciudad.
«El sistema actual es ineficiente, no podemos tener servicios públicos esclavos de regulaciones obsoletas», opinó Arias en declaraciones a La Capital. La propuesta plantea dos cambios fundamentales: la habilitación de descuentos sin límite para viajes solicitados por aplicación y la consagración de la «libertad de plataforma», para que los choferes puedan utilizar simultáneamente cualquier app reglamentada en la ciudad.
Según argumenta la edila, la brecha entre la tarifa oficial y el bolsillo de los usuarios se agranda, considerando que el kilómetro de taxi supera los $2.540. Datos oficiales de noviembre de 2025 indican que un taxi en Rosario recorre apenas 89 kilómetros productivos por día. «Si un conductor quiere ofrecer un descuento por la aplicación para no circular vacío, la normativa actual se lo impide», explicó Arias.
El proyecto también contempla que, para incentivar la presencia de unidades en momentos de alta demanda, quienes operen por aplicaciones puedan ajustar su tarifa hasta un 35% más respecto del odómetro, un mecanismo de variabilidad ya estipulado en la normativa vigente desde 2025. El sistema sería estrictamente optativo: quien quiera seguir trabajando con el reloj tradicional podrá hacerlo.
Un punto clave es asegurar que el taxista no dependa de una sola herramienta. «Si una plataforma privada es reglamentada y cumple con las normas, el taxista debe tener el derecho legal de usarla tanto como cualquier vecino», aseguró la concejala. En la calle, el reloj seguirá funcionando como una «tarifa máxima» garantizada para el usuario.
