La aparición de llamativos hongos en árboles urbanos de Rosario genera curiosidad e interrogantes. Especialistas de la UNR explican su origen, función en el ecosistema y su relación con la salud de los ejemplares.
En distintos puntos de la ciudad de Rosario, sobre todo en veredas y espacios públicos, se han hecho visibles llamativos hongos de gran tamaño adheridos a los árboles. Su aspecto, que a la distancia puede confundirse con comida, despierta la atención de los transeúntes y motiva consultas sobre su naturaleza.
La Dra. Alejandra Peruzzo, docente de Fitopatología y Botánica Criptogámica de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), aclara que se trata, en su mayoría, de hongos del género Ganoderma. «Son organismos descomponedores de madera que forman parte de un proceso natural de degradación de materia orgánica», explicó. Su aparición visible, a menudo asociada con otoños lluviosos y alta humedad, responde a condiciones ambientales favorables para que desarrollen sus estructuras reproductivas o «cuerpos fructíferos».
Desde la Dirección de Parques y Paseos de Rosario, Carlos Vanucci, jefe del Departamento Técnico de Arbolado, señaló que el Ganoderma suele desarrollarse en tejido leñoso muerto o moribundo. «Su presencia en un árbol en pie funciona como una señal de alerta que motiva una evaluación más profunda, pero no implica por sí sola un riesgo inminente de caída», aclaró. El protocolo indica realizar un seguimiento que evalúe raíces, tronco, copa y salud general del ejemplar para determinar si se requiere alguna intervención.
Los especialistas coinciden en que estos hongos siempre han estado presentes en el ecosistema urbano, cumpliendo un rol en el ciclo de la materia orgánica. Su mayor visibilidad en los últimos tiempos se atribuye a las condiciones climáticas particulares y no a una proliferación anormal. Su función ecológica es clave en la descomposición de la madera, incluso en tocones o restos de árboles ya extraídos, donde no generan conflicto alguno.
