La posible eliminación de las elecciones primarias genera fricciones en la coalición gobernante y reactiva la interna opositora, en un escenario de alta complejidad parlamentaria.
El debate sobre la continuidad de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) se ha instalado en el centro de la escena política nacional. Desde el Gobierno se ha evaluado la posibilidad de su eliminación, una medida que requeriría de una ley y que, según analistas, enfrentaría un difícil trámite en el Congreso, donde el oficialismo no cuenta con los números necesarios para su aprobación en solitario.
Esta discusión se da en un contexto de tensiones dentro de la coalición gobernante, donde se observan diferencias entre la Presidencia y la Vicepresidencia. En respuesta a este escenario, el presidente Javier Milei designó al general Carlos Presti, una figura cercana a la vicepresidenta Victoria Villarruel, como ministro de Defensa, en un movimiento interpretado como un gesto para armonizar relaciones.
Mientras tanto, en la oposición, el peronismo atraviesa un proceso de redefinición y discusión interna de cara al futuro electoral. Figuras como el senador Sergio Uñac han propuesto la realización de una gran interna partidaria, aunque otros sectores señalan que las propias PASO, si se mantienen, podrían cumplir ese rol ordenador para 2027. La interna opositora parece perfilar varios precandidatos presidenciales, entre los que se mencionan al propio Uñac y al gobernador Axel Kicillof.
El devenir de la ley que podría eliminar las PASO promete un sustancial combate parlamentario en los próximos meses, en un clima político marcado por la alta polarización y los desafíos económicos.
