Dirigentes del PRO y la UCR abren la puerta a una posible alianza con los libertarios, mientras el socialismo y el intendente Javkin se oponen firmemente.
La posibilidad de algún tipo de alianza entre Unidos para Cambiar Santa Fe y La Libertad Avanza genera ruidos al interior de la coalición oficialista encabezada por Maximiliano Pullaro. El que tiró la primera piedra fue Cristian Cunha, presidente de la asamblea del PRO Santa Fe, quien sostuvo que “una persona de izquierda como Juan Monteverde no puede gobernar la ciudad” y llamó a “ampliar el frente hacia La Libertad Avanza”.
Gisela Scaglia, presidenta del PRO Santa Fe, también dejó la puerta abierta. Si bien reconoció las “distancias grandes” entre el gobierno libertario y la gestión de Unidos, no rechazó un eventual entendimiento: “No hay ningún diálogo cierto en ese camino, pero no descarto que puedan ser posibilidades en un escenario electoral”, dijo a Aire de Santa Fe.
El debate trascendió al radicalismo. Felipe Michlig, presidente del comité provincial de la UCR, afirmó a Letra P: “No hay que cerrarle la puerta a nadie”. Sin embargo, desde el socialismo llegaron voces de rechazo. El diputado nacional Esteban Paulón escribió en su cuenta de X: “El socialismo no tiene nada que ver con compartir un espacio con La Libertad Avanza. Quien quiera abrazarse a este modelo de crueldad, es libre de hacerlo. Pero no con nosotrxs. No en nuestro nombre”.
El intendente de Rosario, Pablo Javkin, también criticó las alquimias electorales y planteó: “No creo que representemos lo mismo”. Por su parte, el concejal libertario Juan Pedro Aleart le respondió: “Intendente, quédese tranquilo: nadie le ofreció una alianza. No hacemos alianzas con socialistas que gobiernan la ciudad hace 30 años”.
En la mesa chica de Unidos señalan que “en abril de 2026 instalar cualquier eje que no sea la gestión es un disparate”. Mientras tanto, quienes impulsan el acuerdo recuerdan que un entendimiento entre el Frente Progresista y Juntos por el Cambio también parecía imposible en su momento, aunque las diferencias nunca habían llegado al nivel de agresividad de Milei.
