En el oficialismo puntean temas e ideas, pero regulan los tiempos para buscar acuerdos políticos. El rol del peronismo.
Sin acuerdo todavía entre los principales socios de Unidos para Cambiar Santa Fe, la definición del nuevo régimen electoral de la provincia se encamina a quedar para después del Mundial. En la Casa Gris reconocieron que empezaron a puntear temas, pero aseguraron que la discusión de fondo todavía no comenzó.
En el Ejecutivo quieren agotar la discusión interna en el oficialismo para después buscar apoyos en otras fuerzas políticas. El oficialismo quiere que salga con acuerdos amplios. “No se puede generar la idea de que estamos toqueteando el sistema electoral, hay que ser prolijos”, dijeron en el gobierno.
De todos modos, si aparecen algunas ideas base. “La intención es que el proceso sea más simple, que el proyecto político tenga visibilidad y no le dé ventaja a los aventureros que se concentran en una sola categoría y no expresan proyectos políticos para la provincia o para su ciudad”, dijo a este medio un alto funcionario del gobierno provincial.
¿Qué significaría eso en la práctica? Por ejemplo, usar una misma boleta única para elegir candidatos provinciales —gobernador, diputados e, incluso, senadores— y locales —intendente y concejales—, habilitar el casillero lista completa y subir los pisos para entrar en el reparto de bancas.
En principio, hay consenso para sostener las Paso. Es un invento santafesino y que le sirvió a Unidos para dirimir candidaturas y liderazgos. Ese fue el caso de Maximiliano Pullaro en 2023. No parece haber acuerdo para introducir una variante a la uruguaya, para que el candidato a gobernador también encabece la lista de diputados. Con ese esquema, los que pierdan y superen el umbral mínimo se aseguran una banca. “Puede estar bueno en el papel, pero está fuera de época: ¿cómo se lo explicás a la sociedad?”, dijeron en el PRO.
En el socialismo aseguraron que todavía no participan de ningún debate sobre las nuevas reglas de juego electorales. El aval del PS es un filtro clave. Sobre todo en Diputados: el espacio que tiene como jefe de bloque a Joaquín Blanco controla 14 de las 28 bancas de Unidos.
El régimen electoral es una de las normas más sensibles derivadas de la nueva Constitución de Santa Fe. Entre otras cuestiones, la ley tiene que regular el funcionamiento del Tribunal Electoral, los requisitos para formar un partido y el financiamiento de las fuerzas políticas. “Es una arquitectura compleja. No hay posibilidad de trajes a medida. Si no hay consensos para cambiar, se va a mantener lo mismo que está ahora”, dice un líder parlamentario de Unidos.
El ejercicio que hacen tanto oficialistas como opositores es analizar cómo podrían impactar las nuevas reglas en 2027, pero también en los próximos turnos electorales. Unidos apuesta a que el peronismo acompañe. En el Senado el PJ presentó su propio proyecto y esperan que en Diputados los legisladores justicialistas harán lo mismo. Con un Omar Perotti que ve una oportunidad en 2027, en las últimas sesiones el peronismo adoptó una posición más dura. Por ejemplo, el PJ rechazó en bloque la nueva ley de municipios, otra norma derivada de la Convención Constituyente.
“Ellos están viendo cómo se acomodan de cara al escenario electoral, pero en este tema va a haber versatilidad en el diálogo para llegar a un acuerdo. Nadie quiere romper el juguete”, deslizó un miembro del Ejecutivo. En la Legislatura advirtieron que el debate interno viene “muy frío” y que la discusión quedará para julio, cuando termine el Mundial de fútbol. “Antes no hay condiciones”, consideraron en la alianza oficialista.
