El histórico edificio de Entre Ríos 761 abrió sus puertas el sábado 9 para mostrar su patrimonio arquitectónico y cultural a la comunidad.
El Centre Catalá de Rosario participó en una nueva edición del Open House el pasado sábado 9, abriendo las puertas de su sede histórica en Entre Ríos 761 para invitar a la comunidad a descubrir su patrimonio cultural mediante visitas guiadas.
Durante el recorrido, los asistentes exploraron amplios salones, galerías y escaleras que conectan los distintos niveles del edificio, observando cuadros antiguos, lámparas, esculturas, jarrones y espacios emblemáticos como la Sala Margarita Xirgu, así como detalles ornamentales inspirados en el modernismo catalán que aún se conservan.
Uno de los aspectos que más sorprendió a los visitantes fue la dimensión real de la construcción, que desde el exterior no deja entrever la amplitud de sus interiores. “La gente muchas veces piensa que es un lugar pequeño y cuando entra se sorprende por la cantidad de plantas y por todo lo que hay”, señaló Alejandra Tarrats, presidenta del Centre Catalá de Rosario y primera mujer en liderar la institución en sus 123 años de historia.
La entidad fue fundada en 1902 y ocupa su actual sede desde 1904, impulsada por un grupo de empresarios que buscaba crear un espacio de encuentro para mantener vivas sus tradiciones, su lengua y el vínculo con su tierra de origen, generando un cálido espacio para los catalanes que se asentaban en Rosario.
Actualmente, el edificio cuenta con tres plantas: la planta baja, donde hay un bar, una sala para muestras de arte y la sala principal Pau Casals, inaugurada en 1909; el primer piso, que alberga una biblioteca; y el segundo piso, con un gimnasio, la construcción más moderna del complejo.
En cuanto al patrimonio cultural, Tarrats explicó: “El edificio mantiene gran parte de su estilo original y riqueza arquitectónica, conservando espacios históricos vinculados al desarrollo artístico y social”. Sobre la participación en el Open House, agregó: “La decisión de participar es justamente porque somos una institución abierta a la ciudad, y esta actividad abre las puertas a la ciudad”.
El objetivo fue permitir que más personas conozcan tanto el valor patrimonial del edificio como las actividades que allí se desarrollan. “Todo lo que sea integrar Rosario con Cataluña va a ser bienvenido siempre”, expresó la presidenta.
Hoy, el Centre Catalá de Rosario continúa funcionando como un espacio de encuentro cultural. Más allá de su valor patrimonial, el edificio es un núcleo activo para la divulgación de la cultura y la lengua catalana, con cursos de idioma, talleres de danza típica y eventos que buscan mantener vivo el vínculo con sus raíces, integrando las tradiciones catalanas con la agenda cultural rosarina actual.
Desde la institución remarcaron que, si bien el espacio mantiene viva la cultura catalana, las propuestas están abiertas a cualquier persona interesada. “Somos una institución que está abierta a recibir a la gente y seguir construyendo comunidad”, finalizó Alejandra Tarrats.
