Miles de personas se movilizaron este martes desde la plaza San Martín hasta el Monumento Nacional a la Bandera para reclamar el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario.
Con bombos y pancartas, miles de rosarinos marcharon por el centro de la ciudad desde la plaza San Martín hasta el Monumento Nacional a la Bandera en una nueva jornada de reclamo por el presupuesto universitario. La protesta, que comenzó a las 15.30, convocó a estudiantes, docentes, no docentes y familias enteras en defensa de la universidad pública.
La movilización, la cuarta a nivel federal desde el inicio de la gestión de Javier Milei, tuvo como eje central el cumplimiento efectivo de la ley de financiamiento universitario. Las calles aledañas a la plaza San Martín se vieron colapsadas por la multitud, que incluyó tanto a integrantes de organizaciones políticas y gremiales como a ciudadanos sin afiliación partidaria.
En la previa, la Universidad Nacional de Rosario instaló una carpa para realizar extracciones de sangre destinadas a estudios sobre cáncer, destacando el vínculo entre la educación pública y la investigación científica. El acto oficial se realizó en el Monumento Nacional a la Bandera, con oradores de la Federación Universitaria Rosario (FUR), la Asociación Gremial de Docentes e Investigadores de la UNR (Coad) y la Asociación del Personal de la Universidad Nacional de Rosario (Apur).
El reclamo combinó la exigencia de cumplimiento de la ley con la preocupación salarial. Según un informe de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu), los salarios reales cayeron un 34,2% desde el inicio de la gestión actual, y en abril de 2026 un docente con dedicación simple y 10 años de antigüedad percibió un salario bruto de $332 mil, lo que representa una caída real del 8,8% respecto a 2025.
Además, el presupuesto destinado a salarios, que representa más del 90% del total universitario, cayó un 6,2% real en el primer cuatrimestre de 2026 en comparación con el mismo período de 2025, y un 26,3% frente a 2023. Desde el sector advierten que esta situación afecta la cobertura de cátedras, genera renuncias y dificulta la investigación y extensión.
