El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, se pronunció tras la nueva detención de un menor de 17 años acusado de participar en los asesinatos de dos taxistas y un playero en Rosario en 2024. En paralelo, la Legislatura provincial comenzó a debatir un paquete de reformas en materia de seguridad pública.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, afirmó que “no podemos retroceder, ni ser blandos con quienes matan o están armados en la calle preparados para hacer daño”. Lo declaró a través de sus redes sociales luego de que un menor de 17 años fuera detenido nuevamente en la zona norte de Rosario, acusado de participar en los asesinatos de los taxistas Héctor Raúl Figueroa y Diego Celentano, y del playero Bruno Bussanich, ocurridos en marzo de 2024.
Según informó el ministro de Seguridad y Justicia de Santa Fe, Pablo Cococcioni, el adolescente fue aprehendido junto a otros dos menores tras denuncias de disturbios y presuntos disparos, y portaba un arma cargada al momento de la detención.
Pullaro sostuvo que “el Gobierno de Santa Fe viene haciendo un gran esfuerzo para cuidar a los santafesinos. Rosario está recuperando la paz y los espacios públicos, pero no podemos retroceder o ser blandos”. Agregó que “fuimos claros en la necesidad de bajar la edad de imputabilidad, porque sabemos con lo que nos enfrentamos” y que “en este caso el gobierno hizo todo lo que la ley obligaba, incluso más, pero la policía lo detiene una y otra vez y no es suficiente. La justicia necesita más herramientas para que no recupere rápidamente la libertad”.
En simultáneo, la Legislatura santafesina comenzó a discutir un mensaje del Ejecutivo que propone once modificaciones a seis leyes, entre ellas el Código de Procedimiento Penal. Las reformas incluyen la restitución de la declaración informativa ante la Policía sin obligación de presencia de un abogado defensor, la habilitación de allanamientos sin orden judicial en determinados casos y la incorporación de actividades de espionaje digital y electrónico al repertorio de fuentes del sistema de inteligencia.
También se prevén cambios en la Ley Penitenciaria, con medidas de aislamiento y control de contactos de internos, procedimientos contravencionales por decreto o medidas coercitivas a cargo de fiscales, y ampliación de la política de recompensas.
El ministro Cococcioni declaró en Rosario que “no es momento de aflojar, es momento de profundizar las reformas” y que “hay una visión exacerbada de las garantías constitucionales. El proyecto no viola ninguna garantía constitucional, sino algunos prejuicios o preconceptos”.
Pullaro concluyó: “Todos debemos saber lo que estamos enfrentando y las herramientas que necesitamos. Estamos demostrando que se los podía hacer retroceder, pero todavía no ganamos: falta mucho y siguen ahí, intentando recuperar el poder que les sacamos”.
