La automotriz francesa Citroën dejó de fabricar vehículos en la Argentina. El último modelo producido en la planta bonaerense de El Palomar fue la Berlingo Furgón. La medida forma parte de un reordenamiento del Grupo Stellantis en el Cono Sur.
La automotriz francesa Citroën decidió dejar de producir vehículos en la Argentina y concentrar su actividad industrial regional en Brasil, Uruguay y Europa, según informaron fuentes del sector. El último modelo fabricado en la planta bonaerense de El Palomar fue la Berlingo Furgón, que será reemplazado en los concesionarios por la nueva Berlingo Work Van L2, importada desde España.
La decisión se da en un contexto de caída de la demanda interna y presión sobre los costos industriales en la Argentina. La fábrica de El Palomar atraviesa suspensiones programadas y el cierre de uno de sus turnos de producción, medidas que afectan también a operarios vinculados a Peugeot, la otra marca del grupo que comparte instalaciones.
Con la salida de la Berlingo Furgón y el fin de producción de la Peugeot Partner, la planta de Tres de Febrero quedará enfocada exclusivamente en el Peugeot 208, en su versión hatchback, y el próximo SUV 2008. Citroën pasará a abastecer al mercado argentino con vehículos producidos en Brasil (C3, Basalt y Aircross), en Uruguay (Jumpy) y modelos europeos (C4 Hybrid y C5 Aircross).
La presencia productiva de Citroën en la Argentina tuvo dos grandes ciclos. El primero se extendió entre 1959 y 1979, con modelos como el 2CV, 3CV, Ami 8 Club y Mehari. Entre 1979 y 1990, Industrias Eduardo Sal-Lari (IES) produjo vehículos bajo licencia francesa. La segunda etapa industrial moderna comenzó en 1998 bajo PSA Peugeot-Citroën y continuó con Stellantis, ensamblando en El Palomar los C4 Sedán, C4 Hatchback, C4 Lounge, Berlingo Multispace y Berlingo Furgón.
En el primer cuatrimestre de 2026, Citroën alcanzó un 4,7% de participación en el mercado argentino, impulsada por las ventas de vehículos brasileños. La red de servicios y posventa seguirá operativa. Analistas del sector automotor señalaron que el caso Citroën refleja una tendencia de las terminales a buscar plantas más competitivas, escalas mayores y marcos regulatorios previsibles, con Brasil ganando peso como polo industrial regional.
