La Universidad Estatal de Ohio acordó indemnizar con 100 millones de dólares a 279 exalumnos que denunciaron haber sido agredidos sexualmente por un médico del campus entre 1978 y 1998.
La Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos, acordó pagar 100 millones de dólares como indemnización a 279 exalumnos que afirmaron que un médico del campus los agredió sexualmente entre las décadas de 1978 y 1998.
El anuncio representa un paso para resolver la batalla legal de ocho años en Ohio. Las demandas sostienen que la universidad tenía conocimiento de que el Dr. Richard Strauss abusaba de estudiantes, en su mayoría atletas, pero no tomó medidas para detenerlo, según reportó la cadena NBC y la Agencia Noticias Argentinas.
En las próximas semanas, un perito judicial entrevistará a cada uno de los hombres involucrados en el litigio para determinar el grado de daño sufrido y el monto de la indemnización que recibirán.
“Todos los supervivientes de los abusos de Strauss son exalumnos de Ohio State”, declaró el miércoles el presidente de la universidad, Ravi Bellamkonda, durante una reunión de la junta directiva donde se anunció el acuerdo. “Les estamos profundamente agradecidos por su valentía al denunciar los hechos, y alcanzar una resolución definitiva es muy importante para nosotros y representa un importante paso adelante”, agregó.
Previamente, la Universidad Estatal de Ohio había llegado a un acuerdo con otras 317 víctimas por más de 61 millones de dólares. Tanto la institución como su expresidente ofrecieron disculpas públicas “con cada persona que sufrió” abusos por parte de Strauss, quien se suicidó en 2005.
La universidad enfrenta demandas relacionadas con Strauss desde 2018, cuando el exluchador Mike DiSabato denunció que el médico abusó sexualmente de él y de cientos de atletas masculinos bajo el pretexto de exámenes físicos. Presionada por DiSabato, la universidad contrató al bufete Perkins Coie para realizar una investigación independiente. En mayo de 2019, el bufete concluyó que Strauss abusó sexualmente de al menos 177 atletas masculinos y otros estudiantes desde mediados de los años 70 hasta finales de los 90, y que entrenadores y administradores lo sabían desde hacía dos décadas sin intervenir.
El representante estadounidense Jim Jordan, congresista republicano de Ohio, fue uno de los exentrenadores acusados por DiSabato y otros exluchadores de no haber hecho nada para impedir los abusos. Jordan fue entrenador asistente de lucha libre en la universidad entre 1986 y 1994. Él ha negado repetidamente tener conocimiento de lo que Strauss supuestamente hizo a los atletas. El mes pasado, Jordan volvió a negar la acusación luego de que transcripciones de declaraciones revelaran que el exdirector deportivo Andy Geiger testificó bajo juramento que Jordan “probablemente sabía” que Strauss abusaba de los luchadores. Jordan también prestó declaración como parte de los litigios resueltos; su testimonio permanece bajo secreto de sumario.
