Octavio (29) y Emily (28), oriundos de Santa Fe y radicados en México, describieron en una entrevista con El Litoral las dinámicas laborales y los desafíos de trabajar en OnlyFans, incluyendo la gestión de tiempo, la presión del mercado y el impacto en la salud mental.
Dos creadores de contenido oriundos de la ciudad de Santa Fe, actualmente residentes en México, compartieron sus experiencias trabajando en la plataforma OnlyFans. En una entrevista con El Litoral, Octavio (29) y Emily (28) detallaron aspectos de su rutina laboral, las exigencias del mercado y las implicancias personales de su actividad.
Inicio en la plataforma
Emily comenzó en la industria hace cinco años, a los 23. Según relató, su primer acercamiento fue por curiosidad y sintió vergüenza ante la posibilidad de que su familia se enterara. Indicó que mudarse a México modificó su perspectiva: “Cuando llegué acá entendí que el mundo era muchísimo más grande de lo que imaginaba y que estaba dejando pasar una oportunidad importante por miedo al qué dirán”.
Octavio llegó a la plataforma a través de amigas que ya trabajaban allí. Afirmó que inicialmente lo consideró una broma y que pensó que podía ser una forma de obtener un ingreso extra, pero luego advirtió que “no es tan simple”.
Dinámica laboral
Ambos señalaron que la actividad requiere una inversión constante de tiempo y una estrategia de marketing digital. Octavio explicó que tiene una persona que se encarga de la primera interacción con los usuarios y luego se negocia el contenido. Emily indicó que le llevó tiempo entender cómo monetizar en la plataforma. Sostuvo que “mientras más respondes y mientras más tiempo invertís, obviamente mejores son los resultados y más dinero te ingresa directamente”.
Presión del mercado y agencias
Octavio advirtió que la plataforma pone a prueba los límites de los creadores mediante propuestas y ofertas. Sobre las agencias intermediarias, afirmó que “cuando hay intereses económicos de por medio, la presión para ampliar esos límites puede aumentar”. Emily relató que trabajó con cuatro agencias y que ninguna la dejó conforme. Mencionó que una de ellas le cobró 2000 dólares como penalidad para rescindir el contrato.
Impacto en la salud mental
Emily señaló que las creadoras mujeres son juzgadas por su actividad y que es necesario tener una autoestima trabajada para no absorber esos juicios. Octavio indicó que, gracias a la terapia, tiene claro quién es, pero mencionó que ha visto casos donde la ambición económica genera problemas como modificación corporal, trastornos alimenticios o consumo de alcohol y sustancias.
Perspectivas futuras
Emily proyectó que la venta de contenido digital seguirá creciendo y que la inteligencia artificial acelerará ese proceso. Octavio concluyó que la actividad implica una exposición enorme y una exigencia constante, y que requiere responsabilidad personal para sostener límites.
