Yurii Klymenko, representante de Ucrania en Argentina, afirmó que su país impulsa todas las vías diplomáticas para lograr un alto el fuego y una paz duradera, al tiempo que denunció la falta de confianza en Rusia por antecedentes de incumplimiento de acuerdos.
El embajador de Ucrania en Argentina, Yurii Klymenko, se refirió en una entrevista con El Litoral a la situación actual de la guerra iniciada por Rusia en febrero de 2022. Klymenko sostuvo que Ucrania busca todas las posibilidades diplomáticas para alcanzar un alto el fuego y posteriormente dialogar sobre formas de finalizar el conflicto.
“Ucrania hace todo posible para poner fin a esta guerra rusa a plena escala, guerra que llevó consigo tantos muertos, tantas víctimas inocentes de la parte ucraniana por el agresor ruso”, declaró el diplomático. “Nosotros buscamos todos los argumentos, no solamente en el campo de batalla demostrando valentía, también con todas las posibilidades diplomáticas para al menos alcanzar el alto el fuego y después hablar sobre las formas apropiadas para finalizar esta guerra”, agregó.
Klymenko señaló que Ucrania está interesada en que sus aliados internacionales “escuchen nuestros argumentos y hagan más para presionar al dictador y respaldar a Ucrania”. Agradeció a los países de Europa, Estados Unidos y el espacio atlántico por buscar formas de acercar la paz, aunque subrayó que “lo esencial es que sea la paz integral, justa y duradera”. Además, destacó la importancia de “garantías viables para la seguridad” y la necesidad de que Estados Unidos continúe involucrado en el proceso.
En relación con la confianza hacia Rusia, el embajador recordó que entre 2014 y febrero de 2022 se llevaron a cabo diferentes formatos de negociaciones, como los acuerdos de Minsk y el formato de Normandía, pero afirmó que “el país agresor utilizó todo este tiempo, todas estas más de 200 rondas de negociaciones en formato de Normandía, para prepararse para atacar Ucrania a plena escala”.
Consultado sobre los recientes ataques en países del este europeo como Rumanía o las naciones bálticas, Klymenko sostuvo que “Rusia está probando la respuesta de los países europeos, la respuesta de la OTAN”. Asimismo, mencionó antecedentes históricos: “En 2003, cuando recién había llegado a la presidencia de Rusia, Putin probaba la respuesta internacional tratando de ocupar Tuzla, una isla pequeña ucraniana en el Mar Negro. Después probó de nuevo sus delirios geopolíticos cuando atacó en 2008 Georgia”. En ambos casos, consideró que “la respuesta de la comunidad internacional fue muy débil”.
El diplomático describió un procedimiento del Kremlin que denominó “de salame”, consistente en “cortar los pedazos de territorio y tratar de ocupar nuevas regiones”. También se refirió a la influencia rusa en Transnistria, región de Moldavia, donde él mismo fue representante especial antes de su nombramiento en Argentina. Según Klymenko, Rusia ha considerado la posibilidad de atacar Ucrania desde esa dirección.
“Hay que demostrar más firmeza, más presión, una postura más contundente, más solidaridad con Ucrania y más apoyo desde el punto de vista militar y técnico. Solamente de esa manera podemos poner fin a este expansionismo y revanchismo agresivo de Rusia que está dirigido no solo contra Ucrania, está dirigido contra el mundo democrático”, afirmó.
En cuanto a la resistencia del pueblo ucraniano, Klymenko declaró: “Estamos viviendo desde 2014 esta situación de agresión continua por parte de Rusia. Es completamente otra realidad y, en primer lugar, estamos tratando de sobrevivir”. Explicó que Rusia, al no poder avanzar en el campo de batalla, cambió su táctica y “está tratando de aterrorizar al pueblo ucraniano” mediante ataques masivos con drones y misiles contra infraestructura crítica y zonas residenciales. Indicó que la situación es peor en las ciudades y pueblos cercanos a la línea del frente, sometidos a bombardeos diarios.
“Nosotros seguimos resistiendo. No permitiremos nunca que el dictador ruso pueda asustarnos”, insistió. Al mismo tiempo, señaló que Ucrania continúa implementando reformas en todos los sectores con el objetivo estratégico de conseguir la plena membresía en la Unión Europea y en la OTAN.
