Un informe del Observatorio de las Creencias en Argentina de la UBA revela un crecimiento sostenido del evangelismo en el país, con fuerte presencia en barrios populares de Rosario, mientras el catolicismo retrocede.
El mapa de las identidades religiosas en Argentina, elaborado por el Observatorio de las Creencias en Argentina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), muestra una transformación en la composición de los credos en el país. Según el estudio, desde 2008 disminuye la cantidad de personas que se identifican con el catolicismo, mientras que el evangelismo registra un crecimiento sostenido.
Diego Mauro, licenciado en historia y doctor en humanidades y artes, especialista en historia social y política del catolicismo e historia de la secularización, señaló a La Capital que el evangelismo tiene “un crecimiento sostenido, no geométrico, sobre todo con los pentecostales y neopentecostales”. Agregó: “Se trata de una parte del mundo evangélico. Son los más dinámicos, los que se encuentran en los barrios populares de Rosario. Son las famosas iglesias de garaje, que van en crecimiento”.
El informe indica que el catolicismo pasó del 76,5% en 2008 al 57,7% en la actualidad, mientras que el evangelismo creció del 9% al 17,4% en el mismo período. Juan Cruz Esquivel, doctor en sociología y director del trabajo, afirmó: “Hay un proceso de pluralización del campo religioso donde la identidad religiosa no es algo que proviene exclusivamente por tradición familiar, sino que es una elección”.
Los datos por edad muestran que entre los 16 y los 29 años el 44,6% se declara católico y el 23,6% evangélico, mientras que entre los mayores de 50 años el 70% es católico y el 13% evangélico. Esquivel sostuvo: “Esto te permite proyectar hacia futuro una profundización de estos procesos”.
Según Esquivel, el avance del evangelismo comenzó en la década de 1990 y se debe a que “tienen un vínculo más próximo, más cotidiano, donde encuentran religión y espiritualidad, pero también un espacio de contención en cuestiones familiares o consumo problemático, entre otros”. El informe también señala que el evangelismo tiene fuerte presencia en sectores de mayores carencias materiales, mientras que en sectores medios o altos crece la falta de filiación religiosa.
Diego Mauro mencionó varios factores que explican el crecimiento evangélico. “La iglesia católica tarda mucho en producir un clérigo. Y el mundo evangélico, en ese sentido, es mucho más dinámico y el pastor tiene sintónica cultural con la comunidad, mientras que el católico tiene que construirla”, dijo. Agregó que los pastores evangélicos “son vecinos de su comunidad, forman familia y su elección de vida está más cercana a los fieles. No tienen una estructura por arriba, es un sistema más horizontal”.
En términos teológicos, Mauro explicó: “La gente evangélica quiere milagros, milagro a la carta, una presencia más directa y cotidiana con el Espíritu Santo. El milagro para el mundo evangélico no es algo excepcional, sino que es algo cotidiano”. En contraste, en el mundo católico “todo está más secularizado”.
El mapa nacional muestra que el 57,7% de la población se identifica con el catolicismo, el 17,4% con el evangelismo, el 1,5% con otras religiones (testigos de Jehová, mormones, umbanda, islam, judaísmo, entre otras) y el 22,4% sin afiliación religiosa. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), los católicos son el 54,2% y los no afiliados el 26,1%; en el resto del país, los católicos alcanzan el 60% y los no afiliados el 20%. El evangelismo se mantiene estable en 17,6% en AMBA y 17,2% en el resto del país.
Esquivel indicó: “La religión está correlacionada con el tamaño de las ciudades, en las grandes metrópolis crece la población sin filiación religiosa y en las más pequeñas hay un arraigo católico. Rosario estaría más cerca de los datos del AMBA”.
El informe también destaca el crecimiento de las religiones umbanda y africanista, que representan el 0,5% de la población. Mauro comentó: “Son una minoría, de la cual pesan muchos prejuicios. Y si muestra un 0,5% en la encuesta, debe haber más de los que se exponen. Para tener una comparativa, el mundo judío es el 0,2% y los musulmanes el 0,3%”.
