Diez efectivos de la Policía de Acción Táctica fueron imputados este martes en el Centro de Justicia Penal de Rosario por tentativa de homicidio, encubrimiento y amenazas, tras un operativo ocurrido en mayo de 2024.
Este martes, en la sala 10 del Centro de Justicia Penal de Rosario, se realizó la audiencia imputativa contra diez policías de la Policía de Acción Táctica (PAT) por los delitos de tentativa de homicidio triplemente agravado, encubrimiento y amenazas. Los hechos ocurrieron el 27 de mayo de 2024 en la calle Larrechea al 1900, en Rosario, durante un procedimiento de flagrancia con aprehendidos y secuestro de estupefacientes (cocaína).
Según la acusación fiscal, los suboficiales David Pedro Zeballos, Omar Lorenzo Cabral, Maximiliano Ortiz, Juan José Feliciano González, Jesús Balais, Maximiliano Nicolás Cuevas, Germán Alexis Narvaja, Isaías Esteban Basualdo, Estela Ailén Berón y María Eugenia Núñez intentaron dar muerte a la víctima, que se encontraba aprehendida y reducida en el piso, en estado de indefensión. Zeballos, según la fiscalía, tomó una botella de alcohol etílico de 500 ml, la vertió sobre el rostro y cabeza de la víctima y con un encendedor le prendió fuego, provocando quemaduras graves en rostro, cuello, orejas, tórax y manos, que pusieron en peligro su vida y comprometieron su sistema respiratorio. La víctima estuvo internada 40 días en terapia intensiva.
Para la Justicia, este accionar “implicó un ensañamiento y la intención de aumentar deliberada e innecesariamente el sufrimiento de la víctima”. La participación de Cabral, González, Ortiz, Balais y Cuevas consistió en contener y asegurar el perímetro de la vivienda, neutralizar cualquier posibilidad de defensa o auxilio de otros aprehendidos o terceros, y garantizar el éxito de la agresión, además de procurar la impunidad. También insertaron información falsa en el acta de procedimiento sobre las circunstancias del hecho.
A los otros agentes, que arribaron posteriormente, se los señala por haber tomado conocimiento de lo ocurrido y omitir denunciar las conductas delictivas de sus compañeros, así como las falsedades en el acta. En el parte policial inicial, los efectivos habían declarado que persiguieron a un grupo de hombres que escondía una mochila y que uno de ellos intentó incendiarse. Sin embargo, la víctima sobrevivió y prestó declaración escrita ante la fiscalía, ya que no puede hablar por las lesiones en sus cuerdas vocales. También se supo, a partir de testimoniales, que los policías amenazaron a otros detenidos en el operativo: «Fíjense lo que dicen de nosotros. Yo soy re sicario, yo robo, los mato a ustedes, soy más sicario que cualquiera de acá, ¿saben por qué? porque yo soy policía y hago lo que quiero».
Las acusaciones específicas son: Zeballo: homicidio triplemente calificado (ensañamiento, alevosía, abuso de funciones) en calidad de autor; amenazas coactivas y falsedad ideológica de instrumento público como coautor. Cabral: homicidio triplemente calificado como partícipe primario; amenazas coactivas y falsedad ideológica como coautor; falso testimonio agravado. González: homicidio triplemente calificado como partícipe primario; falsedad ideológica como coautor; falso testimonio agravado. Ortiz: homicidio triplemente calificado como partícipe primario. Cuevas: homicidio triplemente calificado como partícipe primario. Narvaja: encubrimiento agravado, omisión de persecución penal e incumplimiento de deberes de funcionario público como coautor. Basualdo: encubrimiento agravado, omisión de persecución penal e incumplimiento de deberes como coautor. Berón: encubrimiento agravado, omisión de persecución penal e incumplimiento de deberes como coautor. Núñez: omisión de persecución penal e incumplimiento de deberes de funcionario público. Balais ya cumple una condena a 7 años de cárcel por robar plata y droga a un narco.
