La Federación Aceitera y la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) se acusan mutuamente tras no alcanzar un acuerdo salarial en la reunión del 18 de junio. Hay riesgo de paro por tiempo indeterminado en el cordón industrial de Rosario.
La quinta reunión paritaria del sector aceitero, realizada bajo conciliación obligatoria en la Bolsa de Comercio de Rosario, finalizó sin acuerdo. La Federación Aceitera calificó como “una nueva provocación de las patronales” la oferta de Ciara de 15.000 pesos de aumento para mayo. En un comunicado, la federación afirmó: “Es un acto de profunda mala fe y una absoluta provocación para las y los trabajadores aceiteros del país y sus representantes paritarios”. Agregaron que “no estamos dispuestos a volver a ser trabajadores pobres” y que recurrirán al derecho de huelga para lograr un salario digno.
Por su parte, Ciara responsabilizó del fracaso a los representantes sindicales. En un comunicado, la cámara sostuvo: “No hemos logrado convencer a los líderes sindicales de dejar de lado propuestas con efectos políticos nacionales contra el gobierno. Lamentablemente no se ha avanzado”.
La conciliación obligatoria, dictada por el Gobierno nacional tras paros previos, venció el 18 de junio, pero fue prorrogada para forzar el diálogo. Los sindicatos advirtieron que, si en la próxima audiencia no se presenta una oferta superadora, activarán un paro total por tiempo indeterminado. La Secretaría de Trabajo de la Nación convocó a una reunión decisiva para el próximo martes.
Tanto la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines (FTCIODyARA) como el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (Soea) de San Lorenzo rechazaron la propuesta de Ciara. Las organizaciones gremiales calcularon que el ingreso necesario para cubrir las necesidades básicas de una familia trabajadora fue de 2.802.754 pesos mensuales en mayo. Afirmaron que las empresas del sector “podrían pagarlo con el 0,1% de la facturación anual, con un peso de cada mil que facturan”.
El conflicto ocurre en la época de mayor movimiento logístico del año, con el ingreso de soja y maíz a plantas y terminales portuarias de San Lorenzo, Puerto General San Martín y Timbúes. El sector empresario proyectaba liquidaciones de exportaciones por encima de 36.000 millones de dólares anuales. Cada día de inactividad frena la molienda, los despachos y el ingreso de dólares. Las terminales paralizadas generan penalizaciones por demoras (demurrage) de entre 25.000 y 50.000 dólares diarios por buque, además de camiones varados.
