Las bajas temperaturas registradas en Rosario generan efectos fisiológicos adversos en el organismo. Expertos explican los mecanismos y las recomendaciones para mitigar los riesgos.
Rosario atraviesa una ola polar con temperaturas bajo cero. El frío extremo provoca una serie de respuestas fisiológicas que pueden afectar la salud, especialmente en personas con enfermedades preexistentes.
Según especialistas consultados, el cuerpo humano reacciona al frío mediante la vasoconstricción periférica, que reduce el flujo sanguíneo en la piel y las extremidades para conservar el calor en los órganos vitales. Este mecanismo puede elevar la presión arterial y aumentar el riesgo de eventos cardiovasculares.
Además, la exposición prolongada al frío puede provocar hipotermia, con síntomas como temblores, confusión y pérdida de coordinación. En casos severos, puede llevar a la pérdida de conciencia.
Las autoridades sanitarias recomiendan mantenerse abrigado, evitar cambios bruscos de temperatura, consumir líquidos calientes y prestar especial atención a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
El Servicio Meteorológico Nacional pronostica que las temperaturas mínimas se mantendrán bajo cero durante al menos los próximos tres días, con máximas que no superarán los 10 grados centígrados.
