El consumo de pollo en Argentina y la ciudad de Rosario registra un aumento sostenido, al punto de equipararse al de la carne vacuna, según datos del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (Cepa).
El consumo de carne vacuna en Rosario y en todo el país experimenta una caída que se mantiene desde hace varios meses, mientras que el consumo de pollo muestra un incremento. Así lo indicó Carlos Sinesi, director ejecutivo del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (Cepa), en declaraciones a LT8.
“Depende del año puede ser que se consuma más carne vacuna que de pollo, pero ya prácticamente están iguales. El pollo ha dejado de ser una carne sustituta para ser una alternativa”, afirmó Sinesi. Según el directivo, el aumento en la preferencia por el pollo se debe a factores como el precio, la salud, la sustentabilidad y la facilidad de cocción.
De acuerdo con estadísticas del Cepa, en Argentina se consumen en promedio 50 kilos de pollo per cápita por año. El 2025 cerró con 49,5 kilos y la proyección para 2026 es de 50 a 51 kilos. En el año 2000, el consumo era de 22 kilos per cápita. En ese momento se producían 300 mil toneladas en el país y se importaban pollos de Brasil. Actualmente se producen dos millones y medio de toneladas, y el año pasado se importaron 25 mil toneladas.
Sinesi señaló que la preferencia por la pechuga ha superado a la de pata muslo. “Hoy todos quieren consumir pechuga en todas sus formas”, sostuvo. En cuanto a los precios, mencionó que en Buenos Aires el ala cuesta 4.500 pesos los 3 kilos, el cuarto trasero 11 mil pesos los 3 kilos y la pechuga 12 mil pesos el kilo.
