Un redactor publicitario rosarino relata cómo conoció a Lionel Messi en 2005, le pagó un pancho con mostaza en la costanera de Rosario y selló un pacto que se cumplió veinte años después.
Rosario, 2005. El encuentro entre un joven redactor publicitario y Lionel Messi ocurrió en el Monumento a la Bandera. El futbolista, de 18 años, había vuelto a Rosario para las fiestas de fin de año. La agencia de publicidad donde trabajaba el redactor estaba desarrollando una campaña para MasterCard con motivo del Mundial de Alemania 2006.
El padre de Messi, Jorge, aceptó la propuesta tras una reunión en una estación de servicio YPF en la entrada de la ciudad. Allí entregó dos DVD con grabaciones caseras del futbolista desde los tres años. Luego, el equipo de filmación se trasladó a la casa de la familia Messi, en el barrio Las Heras.
Messi salió de su casa con una camiseta de la selección argentina, pantalón corto de la AFA y zapatillas Nike. Subió a la camioneta junto a su madre, Celia, y se dirigieron al Monumento a la Bandera. Durante la filmación, Messi realizó jueguitos con la pelota mientras el equipo buscaba encuadres.
Alrededor de las 15:00, el director detectó que Messi llevaba una remera Adidas en un comercial de MasterCard. La madre ofreció ir a buscar ropa a la casa. Durante la espera, el redactor y Messi quedaron solos en el Monumento. El futbolista confesó que no había almorzado porque la filmación lo interrumpió durante un asado familiar.
El redactor propuso comprar un pancho en un puesto cercano. Messi aceptó, pero dijo que no tenía dinero. El redactor pagó dos panchos con mostaza. Se sentaron bajo árboles de tipa en el parque, con el río Paraná de fondo. Messi comentó que había sido hincha de Newell’s Old Boys y que le dolía la eliminación de su equipo en la Copa Sudamericana de ese año.
Durante la conversación, hablaron sobre camisetas de fútbol y la presión que implicaba la campaña publicitaria. Messi preguntó si el comercial saldría al aire si no era convocado al Mundial. El redactor respondió que no. Messi fue convocado por el entrenador José Pekerman y el comercial se emitió con la frase: «Que haya ilusión después del Diego: no tiene precio».
El redactor afirmó que, antes de despedirse, selló un pacto con Messi: «El día que ganes el Mundial, yo le voy a contar a todo el mundo que te pagué un pancho». Messi respondió: «Dale». El futbolista ganó la Copa del Mundo en Qatar 2022. El redactor decidió hacer público el relato veinte años después.
