Uber ofreció 41,5 euros por acción para comprar el resto de Delivery Hero, en una operación que valora al grupo alemán en 12.900 millones de euros. La transacción incluye a PedidosYa, presente en Argentina y otros países de América Latina.
Uber lanzó una oferta por el resto de las acciones de Delivery Hero, en una operación que valora al grupo alemán en 12.900 millones de euros (US$ 14.800 millones). La compra suma a la plataforma regional PedidosYa bajo el mismo paraguas corporativo: la transacción se conoce como Uber PedidosYa en los mercados.
Uber, que ya tenía un 25% de Delivery Hero, ofreció 41,5 euros por acción; descontando su participación, el importe neto queda en torno a US$ 13.700 millones. El consejo de la alemana apoyó por unanimidad la propuesta y el grupo Prosus, con casi 17% del capital, prometió aceptar la oferta irrevocablemente.
Entre los activos que pasan a Uber figura PedidosYa, presente en Argentina, Uruguay, Paraguay, Perú, Bolivia y varios países centroamericanos y caribeños. Además, Delivery Hero controla a la española Glovo; Uber, por su parte, ya relanzó Uber Eats en Argentina con planes de inversión en el país.
Paralelamente, Delivery Hero acordó vender los negocios de Glovo en catorce mercados al fondo estadounidense SSW Partners por US$ 1.600 millones; el fondo los gestionará mientras busca compradores. Esa maniobra pretende facilitar la aprobación de los reguladores al reducir solapamientos donde también compite Uber Eats.
Si la operación prospera, la compañía combinada operará en 99 mercados y aspira a convertirse en la mayor plataforma mundial de movilidad y entregas. Uber y Delivery Hero estiman reservas brutas combinadas por US$ 236.000 millones para 2025.
Uber se comprometió a “apoyar la cultura empresarial” de Delivery Hero y a “mantener la sede de la alemana en Berlín”, además de respetar la gestión independiente del grupo. La compañía anunció también una inversión de 2.000 millones de euros en Alemania en los próximos años y restricciones sobre acuerdos de control por tres años.
El movimiento se enmarca en una ola de consolidaciones que dejó la pandemia: plataformas buscan escala para competir. Ahora queda por delante la revisión de los organismos regulatorios.
