El presidente Javier Milei insiste en el ajuste fiscal y la promoción de inversiones mediante el Rigi y el súper Rigi. Datos recientes muestran una caída del 1,3% en la actividad industrial santafesina y la pérdida de 11.673 puestos de trabajo registrados. La Fundación Mediterránea analiza las oportunidades para la región en un contexto de apertura económica.
“Si tienen un gobierno asquerosamente populista que genera 15 puntos de déficit fiscal en términos del PBI, se van a estrellar”, afirmó el presidente Javier Milei durante un discurso en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. En ese mismo evento, el ingeniero Jorge Castellanos, socio de la institución, replicó: “Como ahora”. Castellanos se ha declarado admirador de la presidencia de Néstor Kirchner.
El presidente sostuvo que el gobierno no crea riqueza y que el populismo ataca la propiedad privada, genera inflación y pobreza a través del déficit fiscal. Ratificó el rumbo económico basado en el desarrollo de hidrocarburos y energía (Vaca Muerta), la economía del conocimiento y la inteligencia artificial.
Según datos de la Federación Industrial de Santa Fe, la actividad fabril en la provincia cayó un 1,3% en junio. Además, se registró una pérdida de 11.673 puestos de trabajo que aportan al sistema previsional nacional.
El presidente mencionó la necesidad de reformas como la inviolabilidad de la propiedad privada, la reforma de la carta orgánica del Banco Central para evitar la emisión monetaria, el “súper Rigi” para inversiones en energía nuclear y centros de datos, un ajuste a la “inocencia fiscal” para liberar dólares, y una reforma política.
En este contexto, el Ieral de la Fundación Mediterránea, a través de su economista jefe Gerardo Alonso Schwarz, analizó las oportunidades para las economías regionales. “El auge de inversiones en energía, minería, agroindustria y otros sectores está reconfigurando el mapa productivo argentino”, indicó Schwarz. Señaló que las capacidades disponibles en cada región permiten diversificar la producción tanto “aguas arriba” (proveedores industriales y servicios tecnológicos) como “aguas abajo” (industrialización de recursos locales).
Entre los sectores con mayor potencial, mencionó la metalmecánica, el software, la ingeniería aplicada, la petroquímica, la química verde, la construcción en madera, los bioplásticos y los alimentos de precisión. Advirtió que “los impuestos distorsivos, las deficiencias de infraestructura, la superposición de regulaciones y la falta de articulación entre el sistema educativo y las necesidades productivas reducen la competitividad de las empresas locales”.
Para la región Pampeana, el informe del Ieral indica que la base industrial y metalmecánica consolidada permite avanzar hacia bienes de capital complejos (tubos sin costura, aceros especiales, compresores) y tableros de automatización y software embebido. Como oportunidades “aguas abajo” se mencionan los bioplásticos compostables y la nutrición de precisión.
