Un análisis de más de 587.000 tuits realizado por la consultora Inteligencia Analítica concluyó que no existió una campaña orquestada contra Argentina durante el Mundial 2026, sino una dinámica espontánea y masiva.
La consultora Inteligencia Analítica publicó el informe La conversación hostil sobre Argentina, basado en el monitoreo de 587.907 tuits publicados por 325.627 cuentas durante el período previo, durante y posterior al Mundial 2026. El estudio concluyó que no hubo evidencia de una campaña coordinada contra el país.
Según el informe, la mitad de las cuentas que publicaron mensajes hostiles hacia Argentina lo hicieron una sola vez. La antigüedad promedio de esas cuentas supera los 7,46 años, y apenas un 0,29% fue creada después del inicio del Mundial. Más del 81% tenía al menos tres años de existencia.
Los responsables del estudio señalaron que los participantes no formaban grupos densos que se respondieran entre sí, sino que se trató de intercambios abiertos entre desconocidos. No se detectó una comunidad que actuara de manera coordinada instalando temas.
El periodista y consultor en Social Media Federico Aikawa analizó cuentas brasileñas y mexicanas y concluyó que la hostilidad contra Argentina generó un 62% más de interacciones que el promedio general. Aikawa afirmó que detrás de esos mensajes hubo búsqueda de monetización, ya que los argentinos reaccionan fácil a estos cebos del algoritmo.
El informe también indica que las respuestas indignadas de usuarios argentinos potenciaron la conversación. Esas reacciones no estuvieron ordenadas ideológicamente: libertarios, peronistas, opositores y cuasi oficialistas del PRO participaron en las mismas conversaciones.
En cuanto al contenido, la cuestión Malvinas representó el 1,28% de los tuits y el 5,16% de las impresiones. Las acusaciones de arbitrajes favorables o mañas deportivas sumaron entre 8,2% y 8,9% de los tuits y 13,2% de las impresiones.
El presidente Javier Milei afirmó en un acto en San Pablo y en una entrevista para Radio Mitre que hubo una campaña antiargentina orquestada desde Brasil, con financiamiento del Palacio del Planalto y apoyo de México y el Partido Demócrata de Estados Unidos. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó esas acusaciones de «falsas» y subrayó que su administración se rige por principios constitucionales de no intervención.
Las consultoras Inteligencia Analítica y Ad Hoc coincidieron en que no hay evidencia de ataques coordinados desde Brasil ni de una campaña orquestada contra Argentina.
