El Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario (Cocir) presentó una propuesta para recuperar el microcentro mediante la revitalización de edificios residenciales, con el objetivo de reducir la vacancia de locales comerciales.
El incremento de locales comerciales desocupados en el centro de Rosario motivó un relevamiento por parte del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario (Cocir). El estudio mostró un crecimiento de la vacancia, especialmente en el microcentro, situación que la entidad vincula tanto a la caída del consumo como a los cambios en los hábitos de compra.
Gabriela Ortiz de Urbina, referente del Cocir, declaró en una entrevista con el stream de Economía de El Ciudadano que la recuperación del microcentro debe pensarse de manera integral, con políticas que incentiven la recuperación de los edificios residenciales y promuevan la vida en esa zona de la ciudad. «Hubo un importante crecimiento de locales vacíos en arterias como San Luis o la peatonal Córdoba y es preocupante», señaló. La entidad trasladó esa inquietud a las autoridades municipales para analizar posibles medidas que ayuden a revertir la tendencia.
Ortiz de Urbina sostuvo que el microcentro necesita dejar de ser únicamente un lugar de tránsito para transformarse en un espacio atractivo para vivir. Planteó que el desafío consiste en combinar la actividad comercial con una mayor presencia de residentes, lo que permitiría generar movimiento durante todo el día y fortalecer la demanda de los negocios de la zona.
Edificios deteriorados y altos costos
El sector inmobiliario identifica como uno de los principales obstáculos el deterioro de muchos edificios del centro. Según explicó Ortiz de Urbina, los consorcios enfrentan dificultades para afrontar los costos de mantenimiento, lo que repercute en el estado general de las propiedades y desincentiva a nuevos compradores e inversores. Problemas como deficiencias en la iluminación, ascensores con funcionamiento irregular o el desgaste de los espacios comunes afectan el valor de los inmuebles y dificultan su ocupación.
Frente a ese escenario, la referente del Cocir propuso impulsar herramientas que permitan financiar obras de mejora, como líneas de crédito específicas o mecanismos de articulación entre el Estado municipal y provincial, entidades bancarias y el sector privado. «La idea es encontrar algún esquema de trabajo conjunto que permita poner en valor esos edificios y hacer del centro un lugar más agradable para vivir», explicó.
Una oportunidad para reciclar el centro
Ortiz de Urbina remarcó que buena parte del microcentro tiene potencial de recuperación. Destacó que muchos de esos edificios cuentan con dimensiones y características constructivas difíciles de encontrar en desarrollos nuevos, por lo que una estrategia de reciclaje podría volverlos atractivos para nuevos habitantes. Desde el Cocir consideran que una mayor ocupación de esos departamentos tendría un efecto directo sobre la actividad económica del sector, ya que incrementaría la circulación de personas y contribuiría a reducir la cantidad de locales comerciales vacíos.
Para Ortiz de Urbina, la recuperación del microcentro no depende exclusivamente de la evolución del consumo, sino también de una planificación urbana que incentive la inversión y devuelva al corazón de Rosario su función como espacio para vivir, trabajar y desarrollar actividades comerciales.
