El Gobierno nacional decidió no avanzar por el momento con la derogación de la Ley de Defensa de la Actividad Librera. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Desregulación, no formará parte de los proyectos a debatir en el Congreso.
El Gobierno de Javier Milei confirmó que la derogación de la Ley de Defensa de la Actividad Librera, conocida como Ley de Precio Fijo, no será incluida en la agenda legislativa por el momento. Así lo informó el propio presidente, quien aseguró que existe “perfecta consonancia” dentro del equipo y que la agenda se define en la mesa política.
La iniciativa, impulsada desde el Ministerio de Desregulación a cargo de Federico Sturzenegger, proponía eliminar la obligación de vender libros al precio fijado por las editoriales, con el objetivo de permitir mayor competencia, descuentos y promociones. Desde el Gobierno sostenían que la medida podría abaratar los precios y hacer los libros más accesibles.
La propuesta generó rechazo en parte del sector editorial y librero. Representantes de la Cámara Argentina de Librerías Independientes expusieron ante la Cámara de Diputados su oposición a la reforma, argumentando que la eliminación del precio fijo podría favorecer a las grandes cadenas mediante estrategias de dumping, perjudicar a las librerías independientes y reducir la diversidad de títulos. Como ejemplo, citaron el caso de Inglaterra, donde la desregulación habría provocado el cierre de unas 500 librerías, una caída en la participación de comercios pequeños y un aumento general del precio de los libros, salvo en los títulos más vendidos.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, señaló que el oficialismo busca avanzar con “medidas más estructurales” y que las farmacias y librerías “no lo son”, por lo que la iniciativa quedó fuera de la agenda. No obstante, desde el Ministerio de Desregulación aclararon que “no hay nada definido” y que la norma no forma parte de ningún proyecto que pueda debatirse actualmente en el Congreso.
