El Ministerio de Economía dispuso que los bancos puedan otorgar préstamos en dólares a empresas que no generen ingresos en esa moneda, con el objetivo de ampliar el financiamiento y formalizar el ahorro.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció una nueva flexibilización para que los bancos otorguen créditos en dólares a empresas. La medida modifica las restricciones vigentes desde la crisis de 2001, cuando se limitó ese tipo de financiamiento a compañías vinculadas al comercio exterior.
Según lo informado por el funcionario, cualquier empresa podrá acceder a préstamos en moneda extranjera, aunque no tenga ingresos en dólares. Se mantendrán regulaciones macroprudenciales, entre ellas que los bancos solo podrán prestar el equivalente al 15% de sus depósitos en dólares. Las firmas también deberán cumplir requisitos de encajes.
En conferencia de prensa, Caputo explicó que la medida busca incrementar el nivel de crédito, principalmente en la industria de la construcción y automotriz. Señaló que con esta apertura los bancos podrán ofrecer tasas de entre 4% y 6% anual por depósitos en dólares, lo que incentivaría la formalización del ahorro privado.
El ministro afirmó que los préstamos en dólares son los que más crecen y que los depósitos en esa moneda alcanzaron un récord. También sostuvo que una tasa más competitiva en dólares podría generar una baja en la tasa en pesos, lo que contribuiría a la reactivación económica.
La cartera económica mantendrá la obligación de liquidar estos préstamos en el mercado libre de cambios, con el fin de aumentar la oferta de dólares y contener el precio de la divisa. Caputo estimó que esa oferta adicional podría ir de 3.000 a 10.000 millones de dólares.
El funcionario aclaró que la flexibilización es para personas jurídicas y no incluye a personas humanas. Indicó que la decisión responde a un pedido del mercado y que busca ampliar el universo de tomadores de crédito. “Es una medida que creemos que va a ser bien recibida por las industrias, por el sistema financiero”, declaró.
Antes del anuncio, Caputo publicó en su cuenta de X que la prioridad sigue siendo el equilibrio fiscal y la remoción de regulaciones que, a su juicio, funcionaron como un “impuesto oculto” a la producción. Además, citó datos de la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa: en los primeros siete meses del año, las exportaciones de pymes sumaron 6.446 millones de dólares, un 26% más que en el mismo período de 2025, y la cantidad de empresas exportadoras creció 4% respecto del año anterior.
La medida modifica el esquema vigente desde 2002, cuando un decreto limitó los préstamos en dólares a empresas exportadoras o con garantías de esas operaciones, para evitar problemas de deudas en moneda extranjera ante una devaluación.
Un informe difundido en marzo por el Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso) advirtió que la expansión de depósitos y créditos en dólares puede generar un circuito de “argen-dólares”, en el cual los depósitos en moneda extranjera se expanden sin respaldo real en reservas. El estudio señaló que, en un contexto en el que el Banco Central no puede actuar plenamente como prestamista de última instancia en esa moneda, se incrementa el riesgo de no poder responder a un retiro de depósitos.
El grupo de economistas que coordina Andrés Asiaín indicó que el riesgo de que las corridas cambiarias se contagien al sistema bancario aparece si el crédito en dólares se expande hacia empresas que no generan divisas, ya que, en caso de una devaluación, aumentaría el peso de las deudas en dólares de agentes con ingresos en pesos. El informe también mencionó que el tipo de cambio real se encuentra en niveles históricamente apreciados y que la cuenta corriente presenta déficits persistentes.
