Los laboratorios Merck y Moderna anunciaron resultados positivos en la fase 3 de su vacuna experimental de ARN mensajero contra el melanoma avanzado, combinada con inmunoterapia.
Los laboratorios estadounidenses Merck y Moderna anunciaron este miércoles resultados positivos en la fase 3 de los ensayos clínicos de una vacuna experimental de ARN mensajero contra el cáncer de piel, específicamente dirigida a pacientes con melanoma en etapa avanzada.
Según un comunicado conjunto, se trata del primer anuncio de resultados positivos de fase 3 para una terapia contra el cáncer basada en ARNm. La terapia personalizada, combinada con la inmunoterapia Keytruda de Merck, mostró una mejora «estadísticamente significativa» en la supervivencia sin recaída en pacientes con melanoma en estadio avanzado que habían sido operados previamente, en comparación con el tratamiento únicamente con Keytruda.
El tratamiento, denominado «intismeran autogene», utiliza la tecnología del ácido ribonucleico mensajero (ARNm), que da instrucciones a las células para fabricar proteínas capaces de desencadenar una respuesta inmunitaria. Es una terapia «a medida», diseñada a partir de las mutaciones específicas del tumor de cada paciente, con el objetivo de entrenar y activar el sistema inmunitario para que reconozca y ataque las células cancerosas.
Stéphane Bancel, consejero delegado de Moderna, declaró en el comunicado: «Durante muchos años, la idea de crear un tratamiento con ARNm diseñado específicamente para el cáncer de una persona era difícil de imaginar. Hoy estamos contribuyendo a convertir esa visión en realidad».
El ensayo clínico de fase 3, etapa decisiva antes de solicitar la autorización para comercializar el tratamiento, se llevó a cabo con más de 1.100 personas. Merck y Moderna prevén presentar los resultados en un congreso médico y luego iniciarán los trámites para la aprobación del tratamiento ante las autoridades regulatorias.
El melanoma es una de las formas más mortales de cáncer de piel, con más de 330.000 nuevos casos diagnosticados en todo el mundo en 2022, según datos de los laboratorios, que indican que la cifra sigue aumentando.
