El frío y la humedad elevada registrados en Rosario durante agosto incrementaron las consultas por enfermedades respiratorias, según informaron fuentes del sistema de salud público y privado de la ciudad.
Durante las últimas semanas de agosto, Rosario registró un aumento en las consultas por patologías respiratorias en el sector público y privado, según informaron el Ministerio de Salud municipal y especialistas de sanatorios locales.
Gustavo Ruiz, jefe de guardia del Centro de Emergencias Regional de Grupo Oroño (CER), declaró: “En estas últimas semanas en Rosario y la región se está viendo bastante patología respiratoria”. El médico indicó que continúa circulando la gripe A (H3N2) aunque con tendencia a la baja, y que está aumentando el Virus Sincicial Respiratorio. Esto se traduce “en muchas consultas por fiebre, tos, broncoespasmo y neumonías”.
En cuanto al Covid-19, los positivos son pocos en relación a otras temporadas, comentó Ruiz.
La mayoría de los pacientes es atendido en guardia y se retira con diagnóstico y tratamiento ambulatorio, pero las personas más vulnerables pueden requerir internación. “En general se manejan los casos en forma ambulatoria, sin embargo en los adultos, sobre todo mayores y pacientes con EPOC, asma o comorbilidades, se están viendo más descompensaciones e internaciones por estos cuadros”, alertó el especialista.
En relación a semanas previas, Ruiz señaló un “leve aumento, del 5 %, en las consultas generales” y pidió a las familias que estén atentas a los adultos mayores: “Los pacientes añosos pueden deteriorarse rápidamente, por lo tanto, si están con alguna cuestión respiratoria hay que tenerlo en cuenta y consultar”.
Según el Boletín Epidemiológico de la Municipalidad de Rosario, en las guardias de efectores públicos el número de positivos de enfermedades virales está bajando lentamente, pero aún circula la gripe A H3N2, que se manifiesta con fiebre, malestar general, dolor corporal fuerte y tos. También se detectaron rinovirus, virus sincicial respiratorio, adenovirus, parainfluenza y metapneumovirus, con síntomas como congestión nasal, fiebre, tos, ojos enrojecidos y malestar general.
Gonzalo Chorzepa, médico especialista en Alergia e Inmunología, confirmó que después de días con humedad elevada (el martes se registró un 95 por ciento) aumentaron las consultas por rinitis, estornudos, picazón en los ojos y lagrimeo. Los cambios bruscos de temperatura pueden desencadenar estos síntomas en personas alérgicas y también en quienes no lo son. La presencia de moho en paredes, ambientes poco ventilados, aerosoles y otros productos para eliminar olores de humedad pueden influir en el malestar.
Chorzepa explicó que no existe una alergia específica a la humedad, pero la alta humedad favorece el crecimiento de ácaros y hongos, lo que puede empeorar los síntomas en personas alérgicas a esos agentes. Los pacientes con tendencia a broncoespasmos o asma pueden empeorar en días fríos y húmedos. También las personas con rinitis no alérgica pueden verse afectadas por los cambios bruscos de temperatura.
El especialista advirtió sobre los riesgos de la automedicación y recomendó consultar con un médico ante síntomas persistentes. “Hay que aclarar que no todo el que empeora por estos cambios bruscos es alérgico”, detalló.
Los profesionales de la salud recordaron la importancia de tener las vacunas al día, lavarse las manos frecuentemente, evitar espacios cerrados con personas con síntomas respiratorios, ventilar los ambientes, no exponerse a cambios bruscos de temperatura y consultar al médico de cabecera ante cualquier duda.
