El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) sumó nuevas tecnologías a sus operativos, entre ellas robots de vigilancia, guantes con descargas eléctricas y un sistema de detención vehicular.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos incorporó nuevas tecnologías para sus operativos. Los dispositivos incluyen perros robot, guantes eléctricos y un sistema de detención vehicular, según informes de NBC News, Associated Press y Scripps News.
Perros robot
La agencia federal planifica una inversión estimada de entre uno y dos millones de dólares para la compra de unidades robóticas de vigilancia. Los dispositivos, denominados Spot, son fabricados por Boston Dynamics.
Según NBC News, el organismo de inmigración busca proteger la integridad física de sus agentes en situaciones de alto riesgo. Los robots Spot operarán de forma remota para realizar inspecciones, evaluar riesgos y mejorar la conciencia situacional en lugares peligrosos o de difícil acceso. También inspeccionarán inmuebles bajo sospecha y alertarán sobre sustancias químicas nocivas o posibles amenazas.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) descartó la colocación de armamento o elementos ofensivos en estas unidades. El plan ingresó al sistema de pronóstico de adquisiciones, según el registro publicado a finales de agosto de 2026 en el Acquisition Planning Forecast System (APFS) del DHS.
Guantes eléctricos
La administración federal planea destinar hasta 20 millones de dólares para la compra de miles de guantes eléctricos, que emiten descargas a través del contacto físico. Los portavoces del gobierno afirmaron que la herramienta ofrece una alternativa intermedia de control y evitará que los oficiales apliquen métodos letales o fuerza excesiva en arrestos.
Según un informe de AP, defensores de derechos civiles y especialistas expresaron preocupación por el riesgo de uso indebido y la falta de controles claros sobre los dispositivos.
Sistema de detención vehicular
El ICE firmó un contrato con Stock Enterprises LLC, una corporación de Arizona, para adquirir el sistema Grappler Police Bumper por 29.286 dólares, según Scripps News. El aparato consiste en una estructura de metal que se instala en la parte delantera de las patrullas. Durante una persecución, el oficial acerca su unidad al vehículo sospechoso y activa un interruptor eléctrico que lanza una red de nailon que atrapa el neumático posterior, inmovilizando la rueda hasta detener el auto.
Autoridades policiales que utilizan el sistema advirtieron que la maniobra debe realizarse con precaución, ya que el vehículo interceptado puede continuar desplazándose lateralmente mientras reduce la velocidad.
