Rosario cuenta con 22 librerías independientes, 13 de usados, 3 de cadenas y 27 editoriales independientes. El sector enfrenta una caída de ventas del 30% a nivel nacional, según la Cámara Argentina del Libro, y organiza actividades para fortalecer su actividad.
La ciudad de Rosario posee un ecosistema del libro integrado por 22 librerías independientes o de cercanía, 14 de las cuales forman parte de la Cámara de Librerías Independientes de Rosario (Calir), 13 librerías de usados, 3 de cadenas y 27 editoriales independientes. A nivel nacional, se contabilizan unas 1.600 librerías y 200 locales de grandes cadenas.
La Feria Internacional del Libro de Rosario, realizada en 2025 en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa, registró más de 350.000 visitantes. La próxima edición está programada del 8 al 18 de octubre de 2026 en el mismo lugar.
José “Perico” Pérez, fundador de la librería y editorial Homo Sapiens, afirmó: “Las librerías son motores culturales donde se hacen actividades, encuentros, clubes literarios que están de moda, y para las editoriales pequeñas y medianas, es el lugar donde pueden mostrar y comercializar lo que publican”. Según Pérez, la ley de precio fijo de 2001 triplicó la cantidad de novedades, duplicó las editoriales y aumentó las librerías independientes. Homo Sapiens edita actualmente unos 45 libros por año, con énfasis en formación docente.
Enrique Rey, de la librería Paradoxa, explicó que muchos clientes llegan con el libro decidido, aunque “cuando viene alguien sin esa certeza, me pongo contento porque es ahí donde se resignifica nuestro oficio”. Sobre las ventas del Día del Niño, señaló que fueron iguales al año anterior considerando promociones con tarjetas bancarias.
La Cámara Argentina del Libro informó una caída del 30% en las ventas de librerías de todo el país, atribuida a la retracción en la capacidad adquisitiva, la devaluación y el alto costo del papel. Rey describió una “tenaza” que afecta al sector: “nuestros clientes son personas relacionadas con el mundo de la cultura y la educación, y hoy todo lo que es cultura y educación está a la baja”.
Martina Mainelli, secretaria de Calir, declaró que la cámara, formada por nuevas generaciones de familias de libreros, organizó en julio la Feria del Libro Infanto Juvenil en el Galpón 11 y tiene prevista una actividad en el Museo de la Memoria en octubre. También realizaron una acción llevando libros a niños internados en el Hospital Vilela.
Las 13 librerías de usados, agrupadas en el Círculo de Librerías de Viejo de Rosario, realizan ferias autogestionadas dos veces al año. La próxima está prevista para noviembre en el Espacio Cultural Universitario (ECU). Mariana Chyla, de El Pez Volador, indicó que ofrecen clásicos, precios accesibles y trueque.
María Inés Cruz, autora autopublicada de la saga “Secretos del Agua”, afirmó que la autopublicación “demanda mucho tiempo y esfuerzo, incluido el circuito de distribución y venta”. Destacó el rol de las ferias porque “el libro, más que objeto de estantería, es una experiencia de encuentro”.
María del Carmen Díaz González, presidenta de la filial Rosario de la Sociedad Argentina de Escritores (Sade), sostuvo que “ante la crisis económica una salida es editar los propios libros”. La filial cuenta con 200 afiliados y orienta sobre gestión de derechos de autor y consignación en librerías.
Gustavo Battistoni, escritor, mencionó el concepto de Umberto Eco: “cuando uno lee puede vivir mil vidas”. Añadió que “los libros nos hacen mejores, nos plantean utopías que indican el camino en el que nos enriquecemos”.
