La exposición, organizada junto al Museo Frida Kahlo de México, reúne objetos personales, textiles, fotografías y documentos de la artista mexicana. Es la primera vez que se presenta en América Latina y podrá visitarse en el Malba, que cumple 25 años.
La muestra Viva Frida, que reúne alrededor de 360 objetos personales de la artista mexicana Frida Kahlo, se presenta en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba). La exposición fue organizada junto con el Museo Frida Kahlo de México y es la primera vez que se exhibe en América Latina, luego de haber pasado por el Victoria & Albert Museum de Londres, París, Nueva York y San Francisco, entre otras ciudades.
Elina Costantini, responsable de la muestra, declaró a PERFIL que la idea surgió a partir de una conversación con la subdirectora del Museo Frida Kahlo en 2023, cuando la invitó a recorrer la parte de los textiles de Frida. «¿Cuál?», relató Costantini sobre la propuesta de hacer una muestra. «‘La de todos los objetos que ya se hizo en el Victoria & Albert Museum de Londres, también en París, en Nueva York, en San Francisco’, me dice. Yo estaba tan asombrada que lo único que me salió preguntarle fue: ¿Pero me la pueden prestar para Argentina? ¿Con quién tengo qué hablar?». La respuesta se concretó tres años después con Viva Frida en el Malba, la número siete fuera de México y la primera en América Latina. Una vez que termine en Argentina, la muestra está vendida hasta el año 2038.
La exposición incluye objetos personales de Kahlo, como textiles, fotografías y documentos, que según los organizadores permiten ampliar la mirada sobre su universo creativo. La apertura de Viva Frida coincide con los desfiles de la Semana de la Alta Costura que se realizarán en el Malba, que a su vez cumple veinticinco años.
Elina Costantini contó que su interés por Frida Kahlo comenzó en la infancia. «A los cinco años no pensás ‘¡Ay, que mujer empoderada que es Frida Kahlo!'», dijo a PERFIL. «A mí me encantaba leer biografías de heroínas, de mujeres que se habían hechos solas; y de ella me gustaba porque me parecía una mujer diferente, me gustaban sus tocados con flores, que tuviera muchos perros, y a medida que fui avanzando en mi vida, fue cambiando mi concepto cada ella».
La gestora intentó sumar a la muestra el cuadro Autorretrato con collar de espinas y colibrí, de 1940, que actualmente forma parte de la exposición Frida: the making of an icon en la Tate Modern de Londres hasta enero de 2027. Sin embargo, como solo se lo cedían por dos semanas, se dejó para otro momento debido a los costos logísticos.
Costantini relató que en el armado de la muestra conoció al único «Frido» vivo, de 101 años. Los «Fridos» son los seis alumnos que tuvo la pintora. «Él fue quien me repetía mucho eso de que Frida siempre estaba con sus perros mexicanos y alemanes, con monos y con venados bebé, Bambies», dijo a PERFIL.
Consultada sobre los cuadros de Kahlo a los que tiene acceso directo y privado, Costantini mencionó Diego y yo. «Cada vez que miro Diego y yo, lo primero que siento es respeto», detalló. «Fue una obra que le insistí mucho a Eduardo para que la comprara. ¿Por qué? Porque él no se iba a presentar porque le parecía que era otro tipo de pintura, más dramática… En ese momento esta vivo Ricardo Estévez –mentor de Eduardo– y le digo a los dos: ¿Cada cuánto sale una obra de Frida a la venta?. Y me dicen que cada quince o veinte años… Finalmente, con algunas dudas, Eduardo se presentó a la subasta y la compró».
Respecto a las expectativas de la muestra, Costantini expresó: «Me gustaría que quienes visiten la exposición se emocionen, le den ganas de crear desde la alegría. Frida Kahlo pasó por situaciones muy difíciles en su vida y transformó todo eso en arte, en alegría, en superación y también en empoderamiento. Que Viva Frida sea como un viaje de emociones movilizante».
