El informe Technology Trends Outlook 2026 de McKinsey señala que la velocidad de la inteligencia artificial no se traduce automáticamente en retorno económico. Factores regulatorios, energéticos y de validación limitan su impacto, según el documento.
McKinsey publicó en septiembre la sexta edición de su informe anual Technology Trends Outlook 2026. El documento aborda la inteligencia artificial como tema central para las empresas y sostiene que «su velocidad es su obstáculo».
El 2 de septiembre, Sam Altman, director de OpenAI, declaró ante ministros del G20 que tareas que antes demandaban meses hoy se resuelven en minutos.
El informe señala que los procesos que la inteligencia artificial acelera encuentran límites en etapas que mantienen sus plazos habituales, como ensayos clínicos, permisos regulatorios y suministro de transformadores eléctricos.
Industria farmacéutica
En el sector farmacéutico, la inteligencia artificial permite proponer candidatos a medicamentos en plazos reducidos. Sin embargo, los años de validación, ensayos clínicos y revisión regulatoria no se comprimen.
Llevar un fármaco al mercado requiere más de 10 años y una inversión de entre USD 1.300 millones y USD 2.600 millones, con altas tasas de fracaso. Los medicamentos descubiertos con inteligencia artificial muestran hasta el momento resultados clínicos limitados.
El informe indica que, en algunos casos, la inteligencia artificial incrementa la cantidad de candidatos más allá de la capacidad del sistema para probarlos.
Demanda energética
McKinsey proyecta que la demanda de energía de infraestructura de inteligencia artificial en Estados Unidos pasará de 30 gigavatios en 2025 a 90 gigavatios en 2030, equivalente al consumo de California.
La generación de energía es la parte más simple del proceso. Un centro de datos se construye antes que las líneas de transmisión, subestaciones y transformadores que lo alimentan. En muchos mercados, la espera por un transformador supera los dos años.
La Agencia Internacional de Energía contabilizó más de 2.500 gigavatios de proyectos frenados en el mundo a la espera de conexión.
El 22 de junio, Chevron anunció un contrato con Microsoft para una central a gas de 2,67 gigavatios en el oeste de Texas, dedicada a un solo centro de datos.
Las emisiones totales de Microsoft aumentaron un 25% por la expansión de centros de datos, según informó la propia empresa.
Programación
En el ámbito de la programación, un estudio de economistas publicado por la NBER (por su sigla en inglés) siguió a programadores en tres generaciones de herramientas de inteligencia artificial.
Con herramientas autónomas, la escritura de código aumentó un 240%, mientras que los productos lanzados crecieron un 30%. La revisión y prueba de código continúa a cargo de personas, y McKinsey advierte que las empresas acumulan código frágil.
El informe es elaborado por McKinsey, firma que brinda servicios de consultoría para la adopción de tecnología. Su recomendación de rediseñar la operación forma parte de su catálogo de servicios.
