La familia de Camila Vecchiarello, la joven rosarina de 26 años asesinada en San Juan, encabezó una concentración en la plaza 25 de Mayo de Rosario para pedir justicia. Carlos Riveros, su esposo, está imputado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.
La plaza 25 de Mayo de Rosario fue escenario de una concentración en la que familiares, amigas y allegados de Camila Vecchiarello se reunieron para reclamar justicia por el femicidio de la joven rosarina de 26 años, ocurrido en San Juan. Los participantes formaron una ronda alrededor de la imagen de la víctima y portaron carteles con la consigna «Perpetua, perpetua, perpetua».
Camila Vecchiarello era aspirante a gendarme en la escuela de cadetes de San Juan y vivía en Barreal, a 200 kilómetros de la capital sanjuanina, junto con Carlos Riveros, de 25 años, oriundo de Salta y también aspirante a gendarme. La pareja se formalizó a principios de 2026 y se casó en invierno. El domingo 13 de septiembre, Vecchiarello fue encontrada muerta en su casa y Riveros estaba junto al cuerpo.
Riveros fue imputado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, delito que prevé prisión perpetua. Al ser imputado, Riveros declaró que Camila se habría autolesionado ante una inminente separación. La familia de la víctima rechazó esa versión. «Nos produce un odio terrible», afirmó Elio Vecchiarello, hermano de Camila, a La Capital. «Estuve en la escena del crimen y, si bien no tengo conocimientos, me doy cuenta de que arrastró el cuerpo y vi cómo quiso cubrir todo», agregó.
Elio Vecchiarello sostuvo una bandera que pide justicia por su hermana, firmada por miembros de la familia. Junto a él estaban sus hermanos, su padre Emilio y su madre. «Uno ve estas cosas por la tele, no lo podés creer, pero parece que nunca te llega y hoy golpeó la puerta de mi casa», declaró Elio.
Un centenar de personas participó de la concentración. «Pedimos ni una menos, pero seguimos contando una más», resumía una bandera. Antes de una pequeña marcha por la plaza, Matías, otro de los hermanos de la víctima, se dirigió a los manifestantes.
En los últimos 45 días, Rosario registró femicidios e intentos de asesinatos a mujeres por cuestiones de género. A los casos de Carina Candelas, Gabriela Banach, Débora Bordón y el ataque a Alison, se sumó el femicidio de Vecchiarello, ocurrido en San Juan pero con repercusión en Rosario.
La familia aún está en tratativas para sumar a un abogado, mientras que el fiscal Adolfo Díaz, de San Juan, continúa con la investigación. «El cuerpo estaba en condiciones pésimas», dijo Elio Vecchiarello a La Capital.
Elio Vecchiarello afirmó que los testigos vieron a Carlos tomando mate el domingo por la mañana, ocho horas después del crimen según la autopsia. También sostuvo que Riveros tomó el celular de Vecchiarello y respondía mensajes a sus hermanos haciéndose pasar por ella. Para Elio, Riveros «ideó fríamente» el femicidio después de reprobar el examen que lo excluyó de las fuerzas: «No pudo ver que mi hermana sea brillante».
El fiscal Adolfo Díaz, en diálogo con LT8, informó que Riveros fue imputado el miércoles de acuerdo con los plazos del sistema judicial de San Juan y aseguró que tienen pruebas para que sea condenado. «Tenemos muchísimas pruebas y el testimonio de Riveros, donde dice que ella se había autoprovocado las lesiones, que es algo imposible por la cantidad y cómo están marcadas las heridas», declaró. «El cuerpo en la autopsia habla y las lesiones son imposibles de ser autoproducidas», agregó.
Díaz indicó que en los registros de San Juan no existían denuncias previas por violencia de género, pero dejó abierta la posibilidad de una denuncia realizada en Salta: «Es todavía confuso y le pedimos información a la fiscalía de allá». La denuncia no sería hacia Riveros, sino de Camila contra un amigo de la joven. La familia considera que la denuncia fue ideada por Riveros para sustentar su coartada. «Pensamos que hizo todo ese circo para incriminarlo a este amigo», afirmó Elio.
Sobre la declaración de Riveros, el fiscal sostuvo que fue «parte del andamiaje para desligarse de la responsabilidad». Según el testimonio del imputado, Camila se autolesionó hasta provocar su muerte y luego él intentó suicidarse. El fiscal descartó ese relato: «Las heridas que tiene Riveros son leves y casi imposibles que provoquen la muerte». Además, detalló que había un cable colgado del techo de la casa donde vivían, pero que las marcas en el cuello del hombre no corresponden a un intento de ahorcamiento.
