La diseñadora de moda de 79 años habló sobre maternidad y trabajo en el podcast ‘Aspire with Emma Grede’. Afirmó que nunca sintió culpa por sus ausencias mientras construía su carrera y cuestionó la ‘crianza helicóptero’.
Diane von Fürstenberg, la diseñadora de moda de 79 años creadora del vestido wrap, se refirió a la relación entre maternidad y trabajo durante una entrevista en el podcast Aspire with Emma Grede. En la conversación, afirmó que nunca sintió culpa por no estar siempre presente con sus hijos mientras desarrollaba su carrera profesional.
Von Fürstenberg tuvo dos hijos, Alexander y Tatiana, con su exmarido, el príncipe Egon von Fürstenberg. Durante la crianza de ambos, construyó una marca que se convirtió en un referente de la moda internacional. «Si hablás con mis hijos, yo nunca estaba», admitió. No obstante, señaló que evalúa aquella etapa de otra manera al observar la relación actual: sus hijos son adultos, tienen sus propias familias y hablan con ella todos los días.
La diseñadora recordó que Alexander suele decirle que nunca iba a sus partidos. Su respuesta, según contó, era que esos encuentros deportivos no le interesaban. Con el tiempo, observó que su hijo ahora procura asistir a todos los partidos de sus propios hijos. Para von Fürstenberg, reconocer esas decisiones no implica arrepentirse. «La culpa no es una opción. La culpa y el miedo», afirmó.
Explicó que hizo lo que consideraba posible dentro de las circunstancias. Cuando debía viajar por trabajo, en ocasiones llevaba a sus hijos. Recordó, por ejemplo, que los llevó consigo durante viajes profesionales a Japón.
Una de las claves de su manera de criar fue explicarles por qué trabajaba. En lugar de ocultar las obligaciones profesionales o disculparse constantemente por ellas, «intentaba plantearlo como una parte normal de la vida familiar». «Ustedes van a la escuela, yo voy a trabajar y después conversamos», resumió sobre el mensaje que transmitía en su casa. Von Fürstenberg contó que desde pequeños hablaba con sus hijos como si fueran adultos, una forma de comunicación que había aprendido de su propia madre.
Ese modelo estaba relacionado con una idea que atraviesa buena parte de su trayectoria personal: la independencia. Para la diseñadora, criar no consiste en eliminar todos los obstáculos que puedan encontrar los hijos, sino en prepararlos para enfrentarlos por su cuenta.
Von Fürstenberg también cuestionó la denominada «crianza helicóptero», una expresión utilizada para describir a padres que supervisan de manera constante las actividades y problemas de sus hijos e intervienen frecuentemente para ayudarlos. Su filosofía es diferente. «Les das amor, valores y los hacés independientes», sostuvo al explicar qué considera fundamental en la crianza.
Esa mirada tiene raíces en su propia historia familiar. Su madre, Lily Nahmias, sobrevivió al Holocausto y educó a su hija con un fuerte énfasis en la autonomía. Von Fürstenberg ha señalado en distintas oportunidades que esa experiencia influyó profundamente en su manera de entender el miedo y la independencia.
La diseñadora sostiene que el resultado de aquella crianza puede observarse ahora que sus hijos son adultos. Está orgullosa tanto de las personas en las que se convirtieron como de la forma en que ellos mismos ejercen la maternidad y la paternidad. Von Fürstenberg no propone que exista una fórmula única para combinar hijos y carrera. Su experiencia apunta a otra cuestión: aceptar que trabajar implica tomar decisiones y que, para ella, sentirse culpable por haberlas tomado nunca fue una solución.
