El joven permaneció internado en estado crítico en el Hospital Cullen desde el domingo. Un sospechoso de 18 años fue detenido en calle Luciano Leiva al 8300 y la causa pasó de tentativa de homicidio a homicidio.
Franco Calabrese, de 22 años, murió este lunes después de permanecer internado en estado crítico en el Hospital José María Cullen, donde había ingresado el domingo tras recibir un disparo en la cabeza mientras se encontraba en una barbería del norte de la ciudad de Santa Fe.
El ataque se produjo poco después de las 17, en inmediaciones de Espora y Facundo Zuviría. Calabrese estaba en la barbería familiar junto a su hermano, de 18 años, cuando un joven llegó hasta la puerta del local. Según el relato de su madre, Claudia, el atacante se asomó, extrajo un arma y efectuó un único disparo.
«Se acercó a la puerta, sacó un arma y le disparó en la cabeza», declaró la mujer. La escena se produjo mientras el local permanecía con la puerta y una ventana abiertas debido a un corte de luz. Después del disparo, el agresor escapó acompañado por otro hombre que lo esperaba a bordo de una motocicleta.
Calabrese fue asistido inicialmente en el lugar y luego trasladado por una ambulancia del servicio de emergencias 107 hasta el Cullen. Ingresó al shock room con una lesión provocada por arma de fuego y posteriormente quedó internado en la Unidad de Terapia Intensiva.
Los médicos constataron que el proyectil había ingresado por la región temporal-maxilar izquierda y no tenía orificio de salida. La lesión produjo un compromiso neurológico y su estado fue considerado crítico desde el comienzo.
Investigación y captura
Mientras la familia permanecía pendiente de la evolución del joven, los investigadores comenzaron a reconstruir la secuencia a partir de los testimonios recogidos en las inmediaciones de la barbería.
Esas primeras averiguaciones permitieron orientar las sospechas hacia un joven de 18 años. Con esa información, efectivos de la Unidad Regional I iniciaron la búsqueda y localizaron al sospechoso en una vivienda de calle Luciano Leiva al 8300.
El muchacho fue aprehendido y trasladado a una dependencia policial. En el inmueble se practicó además una requisa voluntaria, autorizada por el propietario y realizada en presencia de testigos civiles.
Durante el procedimiento fueron secuestrados dos teléfonos celulares, mientras que personal técnico de la Policía de Investigaciones efectuó posteriormente un dermotest al detenido. Todo el material quedó incorporado a las actuaciones judiciales.
Hasta entonces, la causa estaba caratulada como tentativa de homicidio. La muerte de Calabrese, confirmada este lunes después de que a las 12 se constatara la muerte encefálica, modificó el escenario judicial: ahora la Fiscalía investiga un homicidio.
Varios interrogantes
Quedan por establecer varios interrogantes centrales. Entre ellos, cuál fue el motivo del ataque, si existía algún vínculo previo entre la víctima y el sospechoso y qué participación tuvo la persona que, según el relato de la madre, esperaba al atacante en una motocicleta.
La familia había expresado durante las horas más críticas su desconcierto ante lo ocurrido. Claudia aseguró que sus hijos se encontraban trabajando con normalidad y que no tenía conocimiento de amenazas o conflictos que pudieran anticipar el desenlace. «No tenía problemas con nadie», había señalado.
Con la muerte de Franco Calabrese, la investigación deberá avanzar sobre esas preguntas mientras el joven de 18 años permanece a disposición de la Justicia.
