El entrenador de Rosario Central, Jorge Almirón, aguarda por la evolución de Gastón Ávila y Federico Navarro, quienes sufrieron golpes en el partido ante Independiente Rivadavia. La idea es repetir la formación para visitar el sábado a Atlético Tucumán.
Rosario Central comenzó la semana de trabajo con la mira puesta en el partido del próximo sábado ante Atlético Tucumán, por la fecha correspondiente del torneo. El entrenador Jorge Almirón tiene la intención de mantener la misma formación que venció por goleada a Independiente Rivadavia, siempre que los futbolistas que sufrieron golpes se recuperen.
Uno de los casos es el de Gastón Ávila, defensor central que recibió un fuerte golpe en el rostro durante el primer tiempo, lo que provocó la expulsión del delantero paraguayo Alex Arce. Ávila completó los 90 minutos, pero luego del encuentro sufrió mareos en el vestuario y fue trasladado al sanatorio Mapaci para realizarle estudios. Salió del estadio caminando por sus propios medios, acompañado por integrantes del cuerpo médico y del sistema de emergencia. Desde Arroyo Seco informaron que el jugador evoluciona favorablemente, aunque permanece en observación.
El otro futbolista en duda es Federico Navarro, volante central que sufrió un golpe en el tobillo. Por ese motivo, Almirón lo reemplazó en el entretiempo por Giovanni Cantizano. En conferencia de prensa, el técnico explicó que Navarro había sido infiltrado para continuar, pero decidió no arriesgarlo debido a que el equipo estaba en ventaja en el marcador y con superioridad numérica. En los próximos días se evaluará su recuperación para determinar si puede ser titular.
Si Navarro no está en condiciones, Cantizano aparece como su reemplazante natural. En tanto, el caso de Ávila genera mayores incógnitas y se espera que este jueves haya información precisa sobre su estado.
