Tres allanamientos en San Fernando del Valle de Catamarca y Valle Viejo permitieron desmantelar centros de acopio clandestinos y rescatar ejemplares en condiciones de hacinamiento y desnutrición severa.
Más de 50 aves silvestres fueron rescatadas en el marco de tres allanamientos realizados en distintas zonas de la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca y en el departamento Valle Viejo, según informaron fuentes oficiales. Los procedimientos se llevaron a cabo con el objetivo de combatir la tenencia ilegal y el cautiverio de especies protegidas.
Los operativos se iniciaron a partir de numerosas denuncias anónimas y contaron con la intervención de personal policial e inspectores de Flora y Fauna. Como resultado, se desmantelaron varios centros de acopio clandestinos. Los ejemplares rescatados se encontraban en condiciones de hacinamiento y desnutrición severa dentro de jaulas precarias.
En diálogo con Radio Ancasti, Jorge Vega Palacios, director de Recursos Forestales, Suelo y Biodiversidad de Catamarca, destacó los operativos de control ejecutados en la región. El funcionario remarcó que estas acciones buscan desarticular las redes comerciales que lucran con la biodiversidad autóctona. Asimismo, felicitó el compromiso del personal civil y policial involucrado en los procedimientos de rescate.
«La denuncia ciudadana anónima resultó un factor clave para el éxito de los allanamientos», señaló el funcionario.
«El proceso de recuperación de los ejemplares demandará varias semanas de intenso trabajo. Cada ave ingresará de inmediato a un centro de rehabilitación especializado en fauna silvestre. Allí, un equipo de veterinarios evaluará su estado sanitario y les brindará una dieta específica de recuperación. El objetivo principal de los terapeutas es devolverles la musculatura y la capacidad de vuelo perdidas», agregó Vega Palacios.
Por su parte, los expertos advirtieron que no todos los individuos logran adaptarse nuevamente a la vida en libertad y que los ejemplares que muestren secuelas irreversibles o domesticación extrema deberán permanecer en santuarios protegidos de por vida. Las autoridades evalúan las zonas geográficas seguras para realizar las futuras liberaciones controladas.
El tráfico ilegal de fauna representa una de las mayores amenazas para el ecosistema de Catamarca, donde las penas para quienes comercializan estas especies protegidas incluyen multas severas y el arresto efectivo de los responsables. Desde el ministerio ambiental instaron a la población a no mascotizar aves silvestres, ya que la preservación del equilibrio natural depende de la erradicación definitiva de este mercado ilegal.
