El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, inauguró el 150 aniversario de la Facultad de Derecho Canónico de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y se refirió a la encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV. Allí sostuvo que las innovaciones tecnológicas, incluida la inteligencia artificial, no son neutrales y pueden ampliar desigualdades, control y exclusión.
El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, inauguró este miércoles el 150 aniversario de la Facultad de Derecho Canónico de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y se refirió a Magnifica Humanitas, la primera encíclica del papa León XIV.
Durante su intervención, Parolin afirmó: “Las innovaciones tecnológicas —incluida la inteligencia artificial— no son neutrales: pueden aumentar la participación y la justicia, o ampliar las desigualdades, el control y la exclusión”.
El cardenal subrayó que el desarrollo tecnológico puede ser “una forma humana de participación en el acto divino de la creación”, lo que otorga a los programadores y diseñadores de software una responsabilidad ética y espiritual. Asimismo, advirtió sobre la tendencia a reducir al ser humano a un “engranaje de un sistema que debe hacerse cada vez más eficiente”.
Uno de los puntos centrales de su exposición fue el impacto de los sistemas predictivos en el ámbito del derecho y la justicia. Parolin planteó: “¿Qué espacio hay para las normas jurídicas cuando la tecnología producida por un algoritmo, en nombre de la eficiencia, sustituye su fundamento ético y su comprensión moral?”. Según el cardenal, delegar decisiones judiciales o administrativas a un algoritmo destruye la exigencia de motivación del acto jurídico y reduce la ley a una mera técnica regulatoria.
También alertó sobre la pérdida de soberanía de los Estados frente a empresas transnacionales de tecnología que, según dijo, acumulan recursos y capacidad de intervención superiores a las de muchos gobiernos y monopolizan el control de datos para predecir, condicionar y guiar la conducta humana.
Para regular la inteligencia artificial a la luz de Magnifica Humanitas, Parolin detalló cuatro principios de la doctrina social de la Iglesia: el destino universal de los bienes, que exige garantizar un acceso equitativo e inclusivo a la infraestructura digital y a la educación tecnológica; la subsidiariedad, que preserva el rol de individuos y comunidades locales frente a la centralización tecnológica; la solidaridad, que obliga a visibilizar y dignificar el trabajo humano invisible que nutre y entrena los modelos algorítmicos; y la justicia social, que requiere que la protección de la persona humana esté integrada desde el diseño original de la tecnología.
La visita del papa León XIV a Argentina está prevista para los días 9, 10 y 11 de noviembre, en el marco de una gira por Sudamérica.
