Las nuevas restricciones de venta de alcohol en espectáculos deportivos generaron malestar no sólo entre hinchas de Newell’s y Central. Durante una reunión en el Concejo Municipal, los kiosqueros de Rosario que trabajan cerca de los estadios plantearon que la prohibición provocó una caída de hasta el 80% de la facturación.
Los comerciantes decidieron pedir este lunes una modificación de la resolución 2/2026 de la Secretaría de Control y Convivencia porque se reduce drásticamente la demanda cuando la Lepra y el Canalla juegan de local. El objetivo principal es acortar el período de tiempo en el que rigen las medidas de prevención.
El presidente de la Cámara de Kiosqueros de Rosario, Marcos Difilippo, remarcó que no sólo bajaron las ventas de bebidas alcohólicas en inmediaciones del Coloso y el Gigante de Arroyito. «La familia que se acercaba al estadio y le compraba al hijo un alfajor, unas Pipas o una gaseosa, hoy no lo está haciendo», aseguró al día siguiente en un reportaje de LT8.
Kiosqueros en problemas por la prohibición del alcohol
La discusión fue uno de los temas principales de la comisión de Control, Convivencia y Seguridad Ciudadana del Concejo. Durante el encuentro, los comerciantes propusieron una reducción del tiempo de prohibición que actualmente se extiende hasta dos horas después del final del partido.
Embed – PREOCUPA LA PROHIBICIÓN DE VENTAS DE ALCOHOL ALREDEDOR DEL GIGANTE
Los kiosqueros creen que el plazo de restricción es excesivo. De acuerdo a su experiencia, basta con suspender el expendio una hora antes del inicio de los cotejos y reanudarla una hora después.
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En esta instancia del debate, los titulares de los negocios no plantearon objeciones en cuanto al radio de 800 metros que fijó el Estado para espectáculos deportivos. En cambio, Difilippo puso la lupa sobre el alejamiento de los clientes habituales cuando rige la resolución municipal: «Esto no nos permite venderle al vecino que no le interesa el fútbol».
El titular de la cámara local sostuvo que las pérdidas serán similares a la hora de organizar un partido de Copa Argentina en el estadio Marcelo Bielsa o el Gigante. También hizo un llamado de atención en torno a los eventos musicales programados en el parque de la Independencia y puso como ejemplo el próximo show de Tini Stoessel en la cancha de Newell’s.
Controles dispares alrededor de las canchas
Los kiosqueros que trabajan en Arroyito y alrededor del parque de la Independencia hicieron un balance negativo a un mes y medio del cambio de normativa para desalentar la concentración del público en avenidas y prevenir episodios violentos. El análisis refiere al impacto en sus cuentas y a la tarea de los inspectores. «El control no es igual para todos los rubros», manifestó uno de sus principales referentes.
La resolución municipal contempla una excepción respecto de los rubros que cuentan con mesas y sillas para consumir alcohol solamente en el lugar. No obstante, Difilippo advirtió que «hay traspaso de bebidas» para esquivar la prohibición y llevarse la cerveza u otros productos a la calle.
«Lamentablemente, notamos que al kiosco y al pequeño almacén se los controla de manera diferente», manifestó el comerciante. Así, concluyó que los únicos perjudicados son los negocios más pequeños, mientras que otros establecimientos se ven favorecidos por la nueva regulación.
El titular de la cámara de comerciantes rosarinos dijo que uno de los objetivos de las restricciones es «evitar la aglomeración de gente en las avenidas». Sin embargo, el público de los equipos de fútbol de primera división parece haberse adecuado a dar un rodeo: «Van a comprar y vuelven a Pellegrini y Avellaneda a consumir».
Difilippo consideró que la prohibición es ineficaz y puso como ejemplo los actos vandálicos y disturbios tras el último clásico rosarino diputado en la cancha de Newell’s. «La mayoría de las personas que estuvieron en los incidentes seguramente estaban alcoholizadas y ese alcohol no se vendió en ningun kiosco ni almacén de la zona», observó.
¿Por qué no venden alcohol cerca de las canchas en Rosario?
En enero pasado, el municipio estableció una nueva prohibición en concordancia con las medidas de los operativos policiales del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe. El expendio en un radio de 800 metros queda suspendido cuatro horas antes del inicio del partido y sólo se puede reanudar dos horas después de la finalización.
La medida que impide la compra de alcohol incluye a supermercados, kioscos, almacenes, granjas, autoservicios, puestos móviles y vendedores ambulantes. En el caso de bares y restaurantes no se permite trasvasar las bebidas para ir a tomarlas fuera del local.
Tanto en la cancha de Central como en la de Newell’s, el gobierno provincial definió cuatro anillos con distintas restricciones. El más alejado en Arroyito está delimitado por Gorriti, bulevar Avellaneda, Sorrento y avenida Alberdi. Cuando juega la Lepra en su estadio, la misma prohibición se aplica en los comercios dentro del área de Moreno, 3 de Febrero, avenida Francia y bulevar 27 de Febrero.
