En una tarde calurosa en el estadio Gabino Sosa, Leones FC escribió un capítulo fundamental en su corta historia. El equipo, asociado a la familia del astro Lionel Messi, se impuso por la mínima diferencia a Central Córdoba de Rosario, en un encuentro que generó una expectativa inusual para un cruce sin antecedentes.
Un gol decisivo y un ambiente contrastante
La única anotación del partido llegó en una jugada fortuita. Un remate potente de Alejo Fernández dio en el travesaño, rebotó en el arquero Giroldi y terminó ingresando en la red. Este gol, contra el curso del juego, definió el resultado. Mientras el conjunto local, el «Charrúa», mostró mayor iniciativa pero falló en la concreción, el equipo visitante supo capitalizar su oportunidad para asegurar los tres puntos.
El escenario presentaba un marcado contraste. La hinchada de Central Córdoba, con su tradicional colorido, llenó las tribunas con la esperanza de revertir una racha de frustraciones. En el sector alto de una tribuna de tablones, un grupo reducido y austero de seguidores de Leones FC siguió el encuentro. Su apoyo se limitó a un cartel artesanal y celebraciones contenidas, lejos del folclore habitual del fútbol argentino.
Presencias destacadas y un saludo fugaz
La tribuna fue testigo de figuras relevantes. Jorge Messi, padre del capitán de la Selección Argentina, observó el partido junto a un grupo de aproximadamente 150 personas, intercambiando gestos con los jugadores de Leones FC. También estuvo presente Matías Messi, presidente del club.
La dirigencia de otros clubes santafesinos marcó presencia. Ignacio Boero, presidente de Newell’s Old Boys, asistió acompañado por Omar Vicente, su par de Central Córdoba. Antes del inicio del encuentro, ambos se acercaron al sector de los simpatizantes visitantes, donde Boero y Jorge Messi intercambiaron un saludo breve.
Reacciones y balance de un hito
Al finalizar el partido, el ánimo en las gradas fue opuesto. Los seguidores del equipo local abandonaron el estadio con evidente disgusto, rumiando una nueva decepción. Por el contrario, los pocos hinchas de Leones FC, que habían llegado sin banderas ni bombos, se retiraron con amplias sonrisas, guardando su cartel casero como un trofeo del día histórico.
Desde el punto de vista deportivo, el triunfo de Leones FC se basó en una defensa ordenada y eficacia en el momento crucial. Central Córdoba, por su parte, no logró traducir su mayor posesión y esfuerzo en un resultado favorable, prolongando una búsqueda de alegrías que su hinchada añora.
El encuentro, más allá del resultado, dejó la sensación de un capítulo inaugural. Aunque carece de la tradición de los clásicos regionales, la vinculación con la familia más famosa del fútbol mundial imprimió un carácter especial a la jornada, que quedará registrada como la primera victoria significativa del proyecto de Leones FC en el profesionalismo.
