La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Estados Unidos revocó este martes la sentencia que condenaba a la Argentina a abonar una indemnización multimillonaria a accionistas por la expropiación de la petrolera YPF en 2012. El monto de la condena, fijado en primera instancia por la jueza Loretta Preska, ascendía aproximadamente a 16.000 millones de dólares.
Un giro inesperado en el litigio
El fallo de la corte neoyorquina invalida la decisión previa y devuelve el expediente a la magistrada de primera instancia para su reevaluación. Los fundamentos de la apelación se centraron en aspectos jurídicos sobre la aplicación de la ley estadounidense a un caso de expropiación realizado bajo legislación argentina. La resolución señala que el estatuto corporativo de una empresa no puede estar por encima de una ley nacional.
Reacciones oficiales y celebración
El presidente Javier Milei se refirió al hecho a través de la red social X, donde afirmó que el país «ganó el juicio de YPF» y destacó que se trataba de un escenario con menos del 15% de probabilidades de ocurrir. «Es histórico, impensado, el mayor logro jurídico de la historia nacional», escribió el mandatario, subrayando que la decisión elimina la obligación de afrontar un pago que, con intereses, rondaba los 18.000 millones de dólares.
Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, calificó la noticia como «tremenda» y destacó que durante el proceso se rechazaron diversas propuestas para llegar a un acuerdo extrajudicial. Horacio Marín, presidente de YPF, también celebró la decisión, afirmando que permite a la compañía avanzar con su plan estratégico y proyectar a la Argentina como un proveedor confiable de energía.
Antecedentes y próximos pasos
El litigio se originó tras la decisión del gobierno argentino, en 2012, de expropiar el 51% de las acciones de YPF que estaban en manos del grupo español Repsol. Accionistas minoritarios demandaron al Estado argentino argumentando que no se les había realizado una oferta pública por sus acciones restantes. Tras años de proceso, la jueza Preska había fallado en contra del país en 2023.
Si bien la resolución de la Cámara de Apelaciones marca un punto de inflexión, el caso no está completamente cerrado. Las partes tienen la posibilidad de apelar ante la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos, aunque los analistas consideran baja la probabilidad de que el máximo tribunal acepte revisarlo. Otra vía alternativa sería llevar la disputa al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI).
Impacto económico y proyección
La anulación de la condena evita una erogación de magnitud excepcional para las cuentas públicas argentinas, en un contexto económico complejo. Expertos legales consultados por este medio coinciden en que, más allá de los posibles recursos, la decisión de la Cámara fortalece la posición negociadora de la Argentina en este y otros litigios internacionales. El caso continuará su trámite en el tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York, donde se deberán ajustar los procedimientos a la nueva directiva de la instancia superior.
