El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio «Chiqui» Tapia, celebró un nuevo aniversario de su gestión, destacando los éxitos de la Selección y respondiendo a las críticas, mientras enfrenta investigaciones por lavado de dinero y amaño de partidos.
El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio «Chiqui» Tapia, conmemoró este viernes su noveno aniversario al frente de la entidad. A través de un extenso mensaje en sus redes sociales, el dirigente hizo un balance de su gestión, que calificó como «9 años de entrega total», y se refirió a los logros deportivos alcanzados, así como a las críticas recibidas.
Tapia asumió la presidencia de la AFA el 29 de marzo de 2017. En su publicación, afirmó que al llegar «todo era muy distinto» y destacó que nunca cambió su «amor por esta Casa, por la Selección y por el fútbol argentino». El mandatario se autoproclamó como la persona que tomó la decisión de designar y mantener a Lionel Scaloni como director técnico de la Selección Argentina, una elección que, según recordó, fue cuestionada en su momento por la falta de experiencia del entrenador. Bajo el mando de Scaloni, el combinado nacional conquistó la Copa del Mundo 2022, la Finalissima y las dos últimas ediciones de la Copa América.
En su mensaje, Tapia defendió su labor, afirmando que pone el pecho «todo el tiempo» y que cada decisión fue tomada «con el corazón». Además, recriminó que «pocas veces se ve el sacrificio silencioso que hay detrás» de los éxitos y valoró el trabajo de las selecciones juveniles. La publicación concluyó con una frase contundente: «Muchos opinan, pocos hacen… yo estuve y estoy».
Sin embargo, la celebración se da en un contexto complejo para el dirigente. Claudio Tapia se encuentra actualmente investigado por la Justicia en causas por lavado de dinero, vinculadas a la financiera Sur Finanzas y a numerosas empresas fantasmas, y también por deudas en los aportes de seguro social de empleados. Asimismo, enfrenta acusaciones por presunto amaño de partidos. Su figura es objeto de repudio en varias canchas del fútbol argentino, llegando a ser silbado durante su aparición en el último partido de la Selección, disputado en La Bombonera.
A pesar de estos desafíos, Tapia aseguró en su mensaje que cuenta con el apoyo de «un país entero que cree» y que se encuentra apenas en el inicio de su ciclo como máximo mandatario de la asociación.
