La celebración religiosa, que convoca a cientos de personas en Rosario, debió ser aplazada minutos después de iniciar debido a las intensas precipitaciones, a pesar de un alerta meteorológico vigente.
El tradicional Vía Crucis personificado que se realiza anualmente en el Monumento a la Bandera de Rosario tuvo que ser suspendido apenas diez minutos después de su inicio, debido a las fuertes lluvias que cayeron sobre la ciudad este viernes por la noche. A pesar de que un alerta amarillo del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), vigente desde el jueves, anticipaba lluvias de variada intensidad para el sur de Santa Fe, los organizadores decidieron comenzar la actividad.
La celebración, que se desarrolla desde 2005 y tiene al Monumento como escenario principal desde 2008, involucra a unas 150 personas en escena para representar la Pasión de Cristo. Alrededor de las 19:30, con los primeros relámpagos, dio inicio el acto, pero una lluvia torrencial obligó a detenerlo por completo. Incluso, según comentaron asistentes, las luces para iluminar la escena no pudieron prenderse en ningún momento.
Inicialmente, se evaluó trasladar la actividad al interior de la Catedral, pero finalmente se optó por el aplazamiento total. El Vía Crucis personificado busca unir en oración por la paz mundial y suele congregar a una multitud de rosarinos y visitantes de la región.
